El naturista Domingo Choc Che ha sido asesinado de forma violenta y pública en la aldea Chimay, a 377 de Ciudad de Guatemala, acusado de "brujo". Una turba de pobladores de Chimay le prendió fuego a Choc tras acusarle de "brujo" y de haberle ocasionado la muerte a un vecino del lugar.

El ombudsman guatemalteco Jordán Rodas, titular de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), aseguró la noche de este domingo que Choc "era reconocido y apreciado por la comunidad científica como experto en medicina natural; formaba parte de un equipo transdisciplinario en proyectos de investigación y desarrollo de la Universidad de Zürich, en Suiza, el University College London en Inglaterra y la Universidad Del Valle de Guatemala" .

 

Así, Rodas ha lamentado que el Estado aún no haya incorporado dentro de sus políticas públicas "estrategias para la prevención y persecución de los linchamientos", y ha condenado el asesinato público del experto en medicina natural, quien estaba "comprometido con preservar y transmitir su conocimiento ancestral" .

Jordán Rodas pidió a la Policía Nacional Civil "recuperar el cadáver de la víctima", así como "restablecer el orden y garantizar la vida y seguridad de los habitantes de la aldea Chimay, en San Luis Petén".

También sugirió al Ministerio Público (Fiscalía) "realizar las investigaciones correspondientes y esclarecer los hechos, a fin de determinar a los responsables de la violación del derecho a la vida del señor Domingo Choc Che".

Finalmente, pidió a la población del país centroamericano "privilegiar el diálogo para la solución y transformación de conflictos" y manifestó su solidaridad y "mis más sentidas condolencias con los familiares, amigos e integrantes de la comunidad científica nacional e internacional, de la cual el señor Choc Che formaba parte destacadamente".

La 'epidemia' de violencia en Guatemala

Según un informe del Grupo de Apoyo Mutuo, una organización humanitaria surgida en Guatemala hace 36 años, los linchamientos causaron al menos 348 muertos entre 2008 y 2018.

A juicio de esa organización, los linchamientos han representado una cultura de violencia, dolor y muerte; y es un fenómeno que hasta el momento no se ha logrado controlar por parte de las autoridades, "creciendo cada día la violencia, principalmente las muertes provocadas por estos actos, que lejos de solucionar un problema intensifican la escala del conflicto".

La tasa de muertes violentas en el país centroamericano por cada 100.000 habitantes es de 21. El año pasado, el Ministerio de Interior guatemalteco registró 3.578 homicidios, la mayoría de ellos perpetrados con armas de fuego.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que existe una "epidemia" de violencia en un territorio cuando se registran tasas de más de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes.