La imagen de sus penetrantes ojos verdes dio la vuelta al mundo tras protagonizar la portada de 'National Goegraphic' en 1985. Más de tres décadas después y con Afganistán en manos de los talibanes, muchos se preguntan qué fue de aquella niña afgana a quien el fotógrafo Steve McCurry retrató en un campo de refugiados en Pakistán en 1984.

Su nombre es Sharbat Gula y un equipo de la citada revista, junto a McCurry, se propuso volver a encontrarla 17 años después. La localizaron en una aldea en las montañas y, para comprobar que realmente era ella, un inspector forense del FBI realizó una comparación facial con sus fotografías. Además, el reconocimiento automático por el iris determinó que los ojos de la emblemática instantánea eran los suyos.

Según 'National Geographic', era tan solo una niña cuando tuvo que huir junto con parte de su familia al vecino Pakistán, donde acabó en el campo de refugiados en el que se tomaría su ya icónica fotografía.

En los años 90, Sharbat Gula regresó a su pueblo natal. Se casó en la adolescencia y tuvo cuatro hijas, una de las cuales murió siendo aún muy pequeña, de acuerdo con la revista. En el año 2002, tenía unos 30 años y tres hijas.

Años después, en 2016, Sharbat Gula volvió a ser noticia tras ser detenida en Pakistán por posesión ilegal de documentos de identidad de ese país. En enero de 2017, la 'BBC' la entrevistó en Kabul, donde vivía entonces con cuatro hijos, un chico y tres chicas.

Tras volver a Afganistán, el presidente Ashraf Ghani -que huyó el pasado domingo del país ante la llegada de los talibanes a Kabul- la recibió en el palacio presidencial. Según informó entonces la cadena británica, tras su arresto había estado 15 días en prisión, primero en la cárcel y después en un hospital donde fue tratada por hepatitis C. Su marido y su hija mayor habían muerto.