Martin Gugino, el manifestante de 75 años agredido por dos agentes de Policía en Buffalo (Nueva York) sufre una lesión cerebral, según anunció su abogada. En un comunicado que recoge la Agencia EFE, la letrada Kelly Zarcone explicó que Gugino, ingresado en un hospital, se encuentra mejor y que el inicio de la terapia física es "un paso en la buena dirección".

Las imágenes de la agresión se difundieron en redes la semana pasada. En el vídeo, publicado por el medio local WBFO, se observa cómo dos agentes le empujan y lo tiran al suelo. El hombre queda tendido en el suelo, inconsciente y con un charco de sangre alrededor de su cabeza. Al impactar contra el suelo se llega incluso a oír el fuerte golpe. Tras la agresión, los agentes pasan de largo y dejan al hombre herido en el lugar.

Finalmente, los agentes fueron suspendidos y acusados de agresión en segundo grado. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, calificó lo ocurrido de "injustificado" y "completamente vergonzoso".

Sin embargo, lejos de condenar la agresión, Donald Trump aseguraba en Twitter que el anciano podría ser un "provocador" del movimiento Antifa. El presidente de EEUU se hacía eco así de una teoría conspiratoria difundida por un medio de ultraderecha. "Martin de Gugino, de 75 años, fue empujado después de que parecía que estaba examinando las comunicaciones de la Policía para bloquear su equipo", aseguró Trump, que defendió que "el hombre se cayó más fuerte de como lo empujaron".

Lo cierto es que varios de los incidentes violentos vividos en las manifestaciones de Nueva York, como el suceso en el que dos coches patrullas embistieron a un grupo de ciudadanos, están siendo investigados por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, por orden del gobernador Cuomo. Además, el comisario de la Policía de Nueva York, Demort Shea, afirmó este jueves que es "probable" que suspenda a más agentes neoyorquinos por su excesiva violencia durante las protestas.

Pintura roja por la sangre derramada en las calles

Mientras continúan las protestas por el caso Floyd y la brutalidad policial. Ayer, cientos de neoyorquinos volvieron a las calles para seguir pidiendo cambios en las fuerzas de seguridad de EEUU. e insistieron en la retirada de fondos del cuerpo. Los manifestantes se dieron cita en Washington Square Park, en el centro de Manhattan, donde protagonizaron momentos de silencio con el puño alzado. Unas horas antes, cientos de ciclistas y ciudadanos a pie recorrían Manhattan de norte a sur, vertiendo a su paso pintura roja sobre el asfalto en señal de toda la sangre derramada por los policías en las calles.