El movimiento antivacunas crece en Italia con movilizaciones en contra del pasaporte COVID-19 (denominado allí 'Green Pass') para acceder a algunos establecimientos, como bares o gimnasios, y contra la obligación de vacunarse en determinados sectores. En el punto de mira de muchos de estos manifestantes, cada vez más violentos, están ahora los periodistas.

Durante la mañana de este lunes, representantes sindicales, profesores y manifestantes antivacunas se han concentrado ante el ministerio de Educación italiano en Roma para protestar contra la obligación, desde el próximo 1 de septiembre, de que todo el personal escolar tenga el certificado sanitario para poder entrar en los colegios.

En mitad de las protestas, un manifestante ha amenazado con "degollar" a un periodista si no se marchaba de la movilización. Instantes después, y sin mediar más palabra, le propinaba un brutal puñetazo que ha acabado con el profesional siendo trasladado al hospital en ambulancia y el agresor en comisaría.

En una manifestación similar pocas horas antes, una reportera de la cadena Rai era agredida por quienes le intentaban quitar el teléfono móvil. "Periodista de mierda, periodista terrorista", la han acosado.

Y en Milán, este fin de semana, la violencia ha sido contra la carpa de un partido político que han dejado destrozada en el suelo. Ese mismo día, en Roma, con la extrema derecha liderando la manifestación, se vivían momentos de gran tensión con la policía.

Esta escalada de violencia preocupa cada vez más al gobierno italiano.