El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha firmado este miércoles, en sus primeras horas en la Casa Blanca, sendas órdenes ejecutivas para devolver al país al Acuerdo de París contra el cambio climático y evitar su salida de la OMS.

Son solo dos de la más de una decena de medidas que ha adoptado inmediatamente después de su toma de posesión, ya que también ha firmado varias acciones ejecutivas más, encaminadas en su mayoría a deshacer las políticas de su predecesor, Donald Trump.

Estas contemplan, por ejemplo, la revocación del permiso para el polémico oleoducto Keystone XL, acabar con el veto a la entrada de viajeros procedentes de países de mayoría musulmana o fortalecer el programa DACA para migrantes que llegaron al país de niños.

Asimismo, ha dispuesto la obligatoriedad de llevar mascarilla en espacios federales y puesto fin a la declaración de emergencia utilizada para poder dedicar fondos federales a construir el muro en la frontera con México.

El nuevo inquilino de la Casa Blanca ya indicó horas antes, en su primer tuit a través de la cuenta oficial del presidente de EEUU, que se pondría a trabajar de inmediato en cuanto llegara al Despacho Oval.

"No hay tiempo que perder cuando se trata de abordar las crisis a las que nos enfrentamos. Es por eso que hoy me dirijo a la Oficina Oval para ponerme manos a la obra y ofrecer acciones audaces y alivio inmediato para las familias estadounidenses", escribió.

 

Vuelta al Acuerdo de París y permanencia en la OMS

La orden para que EEUU vuelva a formar parte del Acuerdo de París pretende devolver a Washington al liderazgo en la lucha contra el cambio climático y sirve para cumplir una de sus principales promesas electorales. Estados Unidos se retiró oficialmente de este acuerdo contra el cambio climático el 4 de noviembre del año pasado, después de que el Trump ya anunciara la salida en junio de 2017.

En cuanto al proceso para salir de la Organización Mundial de la Salud, Trump lo inició el pasado mes de julio y estaba previsto que la salida se hiciera efectiva en julio de este año.

Uno de los primeros actos de Biden como presidente ha sido precisamente detener un proceso que, en plena pandemia de coronavirus, también ha supuesto dejar de ayudar económicamente a la organización, un gran varapalo para esta, ya que EEUU era el país que más contribuía.