Las palabras del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sobre las empresas españolas que "hacen negocios con Rusia", han levantado recelos entre la opinión pública, que ha dirigido las críticas hacia las compañías citadas por Zelenski.

Entre ellas, Porcelanosa, que desde el primer momento han salido al paso para aclarar su postura respecto al conflicto. "Esto es una invasión. Que nadie se confunda con quién estamos", ha resaltado Silvestre Segarra, vicepresidente de Porcelanosa, un día después de la polémica.

De hecho, Segarra incluso ha mantenido una reunión con el embajador ucraniano en Madrid: "Le hemos expuesto la situación, la comprenden perfectamente. Lo básico es que dejamos cualquier tipo de operación con Rusia y que mostramos todo nuestro apoyo al pueblo ucraniano", ha indicado el empresario.

Añaden en sus explicaciones que nunca han tenido tienda física ni filial en Rusia, y que su última venta en el país fue en enero. "Ellos pagan por adelantado y facturan en marzo. La facturación con Rusia sobre el total es del 0,09%", justifican desde la compañía, apostillando que dejaron de tener "día a día" con Rusia desde el inicio de la invasión, el pasado 24 de febrero.

"No sé a santo de qué ha venido esto. No queremos hacer una rectificación, solo aclararlo. Ellos sufren un calvario", han añadido desde la empresa, con el objetivo de "acercar posturas".

Además del nombre de Porcelanosa, Zelenski hizo referencia a dos empresas más. Una es, Sercobe, que es la Asociación Nacional de Fabricantes de Bienes de Equipo, dedicada a fabricar maquinaria y componentes para industrias o empresas.

La otra es Maxam, dedicada a se dedica a los sectores de la minería, obra civil, defensa y a los explosivos.