El presidente de EEUU anunció el despliegue de "miles y miles de soldados fuertemente armados" para detener los disturbios en Washington DC tras la muerte de George Floyd a manos de la Policía hace ya una semana.

"Estoy movilizando todos los recursos federales, civiles y militares disponibles para detener los disturbios y los saqueos, para poner fin a la destrucción y los incendios provocados y para proteger los derechos de los estadounidenses que respetan la ley", señaló durante un discurso en la Rosaleda de la Casa Blanca.

Trump: "He recomendado el despliegue de la Guardia Nacional para que dominemos las calles".

En concreto, informó de que han tomado "medidas rápidas y decisivas para proteger" la capital con el despliegue de soldados y añadió que el toque de queda en Washington DC "se aplicará estrictamente".

Además, se declaró dispuesto a desplegar al Ejército en las ciudades y estados que se nieguen a "tomar las medidas necesarias" para defender "la vida y la propiedad de sus residentes". "Hoy he recomendado enérgicamente a cada gobernador que despliegue a la Guardia Nacional en cantidades suficientes para que dominemos las calles".

El jefe de la Oficina de la Guardia Nacional, general Joseph Lengyel, indicó a través de Twitter que "17.015 soldados y pilotos de la Guardia Nacional están ayudando a agencias civiles locales y estatales que responden a disturbios civiles".

Posado en la iglesia y con la biblia en la mano

Al final de su discurso, Trump afirmó que iría a "presentar sus respetos a un lugar muy, muy especial". Poco después, el presidente, rodeado de algunos de sus asesores, salió de forma extraordinaria a pie de la Casa Blanca y cruzó caminando la plaza de Lafayette para dirigirse a la iglesia episcopal de Saint John.

Trump posó para las cámaras con una biblia en la mano frente a las ventanas tapiadas de la iglesia, cuyo sótano fue uno de los lugares donde algunos manifestantes prendieron fuego durante las protestas del domingo.

La detención de Floyd en Mineápolis fue grabada por los transeúntes, que captaron cómo el agente Derek Chauvin le inmovilizaba en el suelo presionando su rodilla contra el cuello de la víctima durante casi nueve minutos hasta que se asfixió.

La autopsia oficial del forense del condado de Hennepin determinó que su fallecimiento fue un homicidio. Según el documento, hecho público por The Washington Post, Floyd pereció de "paro cardiopulmonar que se complicó con el subyugamiento, limitación y compresión del cuello". Igualmente, la autopsia ordenada por la familia de la víctima y divulgada también este lunes confirmó que falleció por "asfixia debido a una presión sostenida".