Paul "Pen" Farthing es un exmarine británico que aún se encuentra en Kabul. Vive allí desde que fuera a cubrir una misión y se quedara al fundar, a mediados de los años 2000, una protectora de mascotas. Pero ahora se ha convertido en el centro de la polémica: está esperando su plaza para que él, sus trabajadores y 200 de sus perros y gatos puedan huir de Afganistán en uno de los vuelos de evacuación.

Esto es: priorizar estos animales sobre otros posibles ciudadanos que requieran su lugar para poder salir de Kabul.

Lo cierto es que Pen Farthing ya consiguió traspasar los límites del aeropuerto este jueves, justo antes del atentado. Sus trabajadores -unos 25, junto a miembros de su familia-, las mascotas y él mismo ya estaban dentro del recinto, 300 metros dentro del perímetro seguro -según ha precisado él mismo en un mensaje en Twitter- cuando la bomba explotó.

 

El ministro de Defensa británico, "molesto"

Ahora, ha contado en ese mismo tuit, está esperando a poder salir, puesto que el Gobierno de EEUU había cambiado el procedimiento de la documentación "dos horas antes" y su papeleo ya no servía. "Hemos pasado por el infierno y fuimos rechazados", se ha quejado.

Los ecos de tan demencial petición -dejar a personas en tierra para que los animales estén a bordo de estos vuelos de emergencia- han resonado hasta el país del propio Farthing. El ministro de Defensa del Reino Unido, Ben Wallace, ha criticado en las últimas horas que la operación británica de evacuación en Afganistán se haya "desviado" por un intento de rescatar a los animales de una ONG.

Wallace se ha mostrado "molesto" al considerar que los esfuerzos militares se han "desviado de salvar a personas" a causa de "historias inexactas" sobre lo que les está sucediendo a los trabajadores y animales de la ONG de Farthing, según el canal Sky News. Pero este miércoles decía lo contrario.

Reino Unido dice que le facilitará la salida en un avión privado

En su cuenta de Twitter, Wallace aseguraba que Pen "había recibido autorización para presentarse junto con el resto de su personal en el aeropuerto" y que si "en ese momento llega con sus animales buscarán un hueco en el avión".

Posteriormente, el ministro ha precisado que que si Farthing lograba llegar al aeropuerto de Kabul con su personal y animales, los funcionarios facilitarían su salida a bordo de un avión financiado por donaciones privadas de los seguidores de su protectora, según la prensa británica.