El Parlamento Europeo designa a Rusia como Estado promotor del terrorismo en vísperas de que la guerra en Ucrania entre en su décimo mes. Así lo ha aprobado la Eurocámara este miércoles, en una resolución que ha contado con 494 votos a favor, 58 en contra y 44 abstenciones y el apoyo de los grupos mayoritarios.

De esta forma, los eurodiputados "reconocen a Rusia como Estado promotor del terrorismo que usa medios terroristas" y piden a los países miembros de la Unión Europea dar pasos a nivel nacional y a las instituciones europeas generar el marco legal para realizar la designación.

La resolución se centra en denunciar los más de 40.000 crímenes de guerra documentados que habría cometido el Ejército ruso, en particular, las matanzas de civiles ucranianos en lugares como Irpín, Bucha o Izium.

Puesto que el marco legal de la UE no prevé la designación de países como patrocinadores del terrorismo, un esquema que sí existe en Estados Unidos o Canadá, la resolución hace hincapié en que Bruselas desarrolle un mecanismo para denunciar a países que usen medios terroristas, lo que facilitaría "numerosas medidas restrictivas significativas y tendría profundas implicaciones en la relaciones de la UE con esos países".

Ucrania celebra la iniciativa

La resolución ha sido celebrada desde Kiev. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha dado la bienvenida a la decisión y ha insistido en que Rusia debe quedar aislada "a todos los niveles" en el panorama internacional y rendir cuentas por su "política terrorista".

Por su parte, el ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, ha dado las gracias a la Eurocámara por la iniciativa que denuncia "la historia de terror de Rusia" y en particular ha extendido el agradecimiento a su presidenta, Roberta Metsola, por su "posición clara".

Los eurodiputados piden más sanciones

La iniciativa promovida por los grupos de la derecha finalmente ha contado con el voto favorable del grupo socialdemócrata, que en un principio se opuso al lenguaje empleado en la redacción conjunta. La resolución demanda además a la UE que siga imponiendo sanciones a Rusia en represalia a su invasión de Ucrania y avance con el noveno paquete.

En concreto, pide un "embargo total" a las importaciones de hidrocarburos y uranio ruso y abandonar del todo los gasoductos Nord Stream 1 y 2.

Los eurodiputados reclaman igualmente estrechar el cerco a las importaciones y atacar a sectores como los diamantes y aumentar las sanciones contra las criptomonedas, además de restricciones contra las personas responsables de los referéndums en las regiones ucranianas ocupadas, así como incluir a Rusia y Bielorrusia en la lista europea contra el lavado de dinero.