Sin posibilidades de mediar para detener la guerra en Ucrania, la ONU ha convertido en su gran prioridad las operaciones de evacuación de civiles de las zonas más castigadas, principalmente la ciudad oriental de Mariúpol, mientras continúa denunciando los horrores que se viven en el país como consecuencia de la invasión rusa. La organización ha confirmado que este jueves puso en marcha otra misión para sacar a gente atrapada por los combates en Mariúpol y en la acería de Azovstal, donde Kiev dice que continúa el asedio ruso pese a que Moscú había prometido tres días de tregua para facilitar las evacuaciones.

La operación se lleva a cabo junto al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), al igual que las otras dos efectuadas esta semana, que han permitido evacuar a casi medio millar de personas, de las que al menos un centenar se encontraban en la estratégica planta. "Una tercera operación está en marcha, pero es nuestra política no hablar de los detalles antes de que concluyan para no perjudicar las posibilidades de éxito", ha anunciado ante el Consejo de Seguridad el secretario general de la ONU, António Guterres. El jefe humanitario de Naciones Unidas, Martin Griffiths, ha precisado por su parte que esta misión busca sacar más civiles del área de Mariúpol, incluida Azovstal.

También el jefe de la Oficina de la Presidencia ucraniana, Andriy Yermak, ha confirmado que la próxima etapa -y probablemente la última- de rescate de civiles de la planta acerera Azovstal está en marcha: "En estos minutos continúa la siguiente etapa del rescate de nuestra gente de Azovstal. Los resultados se comunicarán más adelante". Yermak ha asegurado asimismo que "Ucrania continuará haciendo todo lo posible para salvar a todos los civiles y militares" y ha dado gracias a la ONU por la ayuda.

Azovstal es, precisamente, el último reducto de la resistencia ucraniana en esa estratégica ciudad portuaria. Allí resisten todavía cientos de civiles atrincherados desde el inicio de la invasión el pasado 24 de febrero, incluidos niños, aunque muchos ya han podido salir gracias a la mencionada operación de evacuación auspiciada por la ONU y la Cruz Roja. Al mismo tiempo, se mantiene la ofensiva en el este, donde Moscú aspira a lograr el control total de las regiones de Donetsk y Lugansk, y mantener una ruta terrestre entre esos territorios y la Crimea temporalmente ocupada.

En concreto, el parte castrense ha indicado que el enemigo ha atacado las posiciones ucranianas en dirección a Lyman, Siversk y Popasna, mientras que en el norte de la región de Jérson y Mykolaiv, los invasores rusos han bombardeado los asentamientos de los que se habían retirado. Más calmada ha estado la situación en dirección a South Bug, el segundo río más importante del país que desemboca en el Mar Negro, donde el enemigo ha mantenido las fronteras capturadas.

Según el mando ucraniano, las tropas rusas están ampliando los sistemas de defensa aérea, al mismo tiempo que se están reagrupando y restableciendo la capacidad de combate de sus unidades. Están realizando además un reconocimiento aéreo para detectar las posiciones de las fuerzas ucranianas y sus futuras rutas de avance. Hasta 300 soldados enemigos heridos, ha agregado el parte, se encuentran en un hospital creado por los invasores en la ciudad de Kupiansk.

Más de 220 menores muertos en la guerra

Las autoridades de Ucrania han cifrado este viernes en cerca de 225 el número de niños muertos desde el inicio de la ofensiva militar rusa, desencadenada el 24 de febrero por orden del presidente de Rusia, Vladimir Putin. La Fiscalía ucraniana ha señalado en un mensaje en su cuenta en Telegram que hasta la fecha se ha confirmado el fallecimiento de 223 niños, mientras que 408 han resultado heridos en el marco de las hostilidades. Además, al menos 3.309 civiles han muerto y 3.493 han resultado heridos desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, según las mismas fuentes.

"Estas cifras no son finales, ya que el trabajo está en marcha en lugares de hostilidades activas y en los territorios temporalmente ocupados y liberados", ha afirmado, antes de subrayar que la provincia de Donetsk (este) es la que acumula un mayor número de víctimas, con 139 entre muertos y heridos. Por otra parte, ha detallado que 1.607 instituciones educativas han sufrido daños materiales a causa de los ataques, de las cuales un total de 121 han quedado "completamente destruidas".

En total, más de 5,7 millones de personas han salido de Ucrania desde que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, dio orden de iniciar una ofensiva militar el 24 de febrero, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). La cifra de refugiados aumenta de forma constante, a razón de varias decenas de miles por día, y ya han cruzado la frontera polaca más de 3,1 millones de personas. Las llegadas a Rumanía ascienden a 857.000, mientras que a Hungría corresponden 551.000, a Moldavia 452.000 y a Eslovaquia 391.000. La ONU tiene también constancia de unos 728.000 refugiados en Rusia, si bien las autoridades locales de este país han asegurado que el dato real supera el millón. Además, más de 26.000 personas han llegado a Bielorrusia, según ACNUR.

La agencia internacional teme que abandonen Ucrania 8,3 millones de personas, en vista de que el conflicto sigue abierto y el alto el fuego no parece cercano. La ONU estima en 7,7 millones los desplazados internos, que han abandonado sus hogares pero siguen dentro de Ucrania.