El Hospital de la Amistad Turco-Palestina de Gaza, único para el tratamiento de enfermos de cáncer, ha detenido sus operaciones por falta de combustible, ha advertido este jueves la ONU, que también ha denunciado bombardeos al centro hospitalario Al Hilo, también en la capital y utilizado como maternidad.

Esta segunda instalación sanitaria sufrió ataques de proyectiles hacia las 20.00 hora local del miércoles (18.00 GMT), ha indicado el informe diario de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas. Se calcula que en Gaza hay actualmente unas 50.000 mujeres embarazadas y unos 160 partos diarios; las instalaciones de maternidad del principal hospital del territorio, el de Al-Shifa, son utilizadas ahora para tratar heridos, por lo que sus actividades se habían trasladado al centro de Al Hilo.

El informe advierte de que 14 de los 35 hospitales de Gaza con capacidad para internar pacientes no funcionan, como tampoco un 71% de los centros de atención primaria (51 de 72). Fuentes del Ministerio de Sanidad gazatí advirtieron de que el hospital de Al-Shifa, en la capital, y el Hospital Indonesio de Beit Lahiya, en el devastado norte de la franja, casi han agotado su combustible y podrían por tanto detener pronto sus operaciones.

El Ejército israelí, que ha atacado posiciones cerca de hospitales como el de Al-Shifa o el de la Amistad Turco-Palestina, ha defendido que parte de esas instalaciones o áreas subterráneas bajo ellas son utilizadas con fines militares por Hamás, por que no estarían protegidas por el derecho internacional.

Casi 9.000 muertos

Tras 26 días de hostilidades iniciadas con los ataques terroristas del 7 de octubre en territorio israelí cercano a Gaza, los fallecidos en esa franja según el Ministerio de Sanidad gazatí ascienden a 8.805, entre ellos 3.648 menores y 2.187 mujeres. El número de desplazados internos en Gaza se mantiene en 1,4 millones, de los que al menos 300.000 se encuentran en el norte de Gaza, principal objetivo de los ataques israelíes (aunque estos también alcanzan el centro y sur de la franja), según Naciones Unidas.

En los últimos días se ha producido un éxodo de unas 100.000 personas que se refugiaban con sus familias a alojamientos de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), muchos de ellos en condiciones de hacinamiento y en los que actualmente viven casi 700.000 personas.

En Cisjordania, fuerzas israelíes mataron el miércoles a otros cinco palestinos, por lo que el número de fallecidos en ese territorio desde el 7 de octubre asciende a 129 (128 palestinos, entre ellos 35 niños, y un soldado israelí). En Cisjordania además prosiguen las detenciones israelíes de palestinos, con otros 70 arrestos en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, por lo que el total se eleva a 1.830, entre los que, según la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, se sospecha que hay casos de detención arbitraria y maltrato.

Dos de ellos han muerto bajo custodia, recuerda este jueves el informe de la oficina de coordinación de la ONU, que elevó el número de trabajadores de Naciones Unidas muertos desde el 7 de octubre a 70, "la mayor cifra sufrida por empleados humanitarios de la ONU en un periodo de tiempo tan corto".