Se trata de la primera vez que los ciudadanos eligen qué pavo recibe la mención, por la que compiten dos aves que se ofrecen tradicionalmente al presidente para recibir el indulto y no terminar cocinados en la mesa de una de las 46 millones de familias de Estados Unidos, que este jueves celebrarán Acción de Gracias.

Acompañado por sus dos hijas, Sasha y Malia, el presidente estableció durante su discurso un divertido paralelismo entre la elección de Cobbler frente al otro pavo, Gobbler, y su reelección en las urnas el pasado 6 de noviembre frente al republicano Mitt Romney.

"El pueblo americano ha hablado", sentenció en tono jocoso, para añadir después que, como rezaba su lema de campaña, ambas aves "saldrán adelante", haciendo uso de su lema de campaña y una frase que repitió durante los mítines."Cobbler está muy agradecido a su equipo de campaña, del que forma parte Steve Willardsen, presidente de la Federación Nacional del Pavo", prosiguió con su chiste Obama.

Ante la cincuentena de invitados concentrados en uno de los jardines traseros de la residencia presidencial, el mandatario también tuvo palabras de recuerdo y apoyo para los afectados por el huracán Sandy en los estados de Nueva York y Nueva Jersey.

Según la Federación Nacional del Pavo, que desde 1947 obsequia por Acción de Gracias al presidente con, por lo menos, uno de estos animales, durante estas fechas un 88 % de los estadounidenses consumirán carne de pavo.Aunque, originariamente, el presidente se comía al ave que recibía de la federación, en 1981 George H. W. Bush perdonó por vez primera vez al animal que le había sido ofrecido, una tradición que desde entonces han mantenido todos sus sucesores en el cargo.

Mientras se celebraba el acto, varios activistas de la organización pro animales PETA, algunos de ellos disfrazados de arriba a abajo como pavos, se concentraron ante la Casa Blanca y reclamaron a Obama que abandonase una tradición que consideran "ofensiva" y "desfasada"."El perdón del pavo banaliza la matanza de 46 millones aves por Acción de Gracias y contribuye a dar la impresión de que el presidente de Estados Unidos tiene algún tipo de vínculo empresarial con esta industria", criticó en un comunicado la presidenta de PETA Ingrid E. Newkirk.

"Los pavos no necesitan ser 'perdonados' porque no son culpables de nada", sentenció Newkirk, quien además instó al presidente a celebrar Acción de Gracias con un "delicioso Tofurky" asado, una alternativa vegetariana al pavo elaborada a partir de tofu orgánico y seitán.Ahora, una vez perdonados por el presidente, Cobbler y Gobbler, que nacieron el mismo día en la misma granja hace aproximadamente 19 semanas y pesan alrededor de 20 kilos cada uno, se trasladarán a los jardines de Mount Vernon, la mansión donde vivió el primer presidente de Estados Unidos, George Washington.