Las nuevas imágenes del asalto al Capitolio que ha publicado 'The New Yorker' revelan más detalles de cómo los manifestantes pro Trump ingresaron en el edificio sin mucha dificultad y advirtiendo que actuaban en nombre de su presidente.

Irrumpieron sabiendo que el Capitolio no contaba con la seguridad suficiente para detenerlos. "Os superamos en número. Somos millones los que estamos ahí fuera", se escucha decir a los asaltantes que aparecen en el vídeo que ha salido ahora a la luz.

Además, aseguran que lo hacen siguiendo las órdenes de su presidente: "Le estamos haciendo caso a Trump, vuestro jefe", les dicen a los policías. En el punto del edificio donde se grabó vídeo que ha visto ahora la luz tan solo hay cinco policías frente a decenas de radicales y no les queda otra que dejarlos pasar.

En un abrir y cerrar de ojos inundan los pasillos, golpean y abren puertas en busca de los congresistas y entran también en la Cámara del Senado preguntando por Nancy Pelosi. Se producen momentos surrealistas, como cuando un golpista reprende a otro por querer llevarse la silla del vicepresidente Pence. "(El sillón) Pertenece al vicepresidente de EE. UU. Él es un héroe, no es nuestro sillón. No podemos ser irrespetuosos", le recrimina.

También se puede apreciar como el hombre vestido de bisonte entra, pide que le hagan una foto y luego deja una nota que dice: "Es solo cuestión de tiempo, la justicia llegará".

Antes de marcharse, los asaltantes rezan: "Gracias por bendecir a todos los que estamos aquí hoy. En el nombre de Cristo rezamos. ¡Amén!".

Seguridad reforzada a la espera de la toma de posesión

Durante el fin de semana, los capitolios de todo el país han permanecido blindados y en máxima alerta, lo que ha servido de medida disuasoria ante posibles altercados.

La ciudad de Washington sigue reforzada con 25.000 soldados de la Guardia Nacional y así seguirá hasta el miércoles, día de la toma de posesión. Ese día se espera que Biden apele a la unión en su discurso.

Mientras, Trump, prepara un centenar de indultos y entre ellos no está ni el suyo ni el de ningún miembro de su familia. Tampoco el de su abogado Giuliani, según la cadena 'CNN'.