Trump ha dicho que se va, pero no va ser ni tan rápido ni tal fácil. "Con arreglo al derecho internacional, ningún país puede iniciar un proceso de renuncia del Acuerdo de París hasta 2019", explica Teresa Ribera, directora de IDDRI. Esto es, tres años desde la entrada en vigor y otro de transición. Así, la fecha marcará 2020, año de elecciones presidenciales en Estados Unidos. Allí, será el pueblo norteamericano quien decida, dispuesto a contradecir a su presidente.

"Las encuestas ratifican que los americanos quieren seguir con los Acuerdos de París", destaca Luigi Carafa, experto de CIDOB. Los esfuerzos de Obama por hacer entender a la población la importancia de proteger el planeta han dado sus frutos. Ha creado conciencia y, lo que es más importante, una economía basada en energías limpias más baratas y menos peligrosas.

"Veo cómo los despachos de abogados, a demanda de ciudadanos, empresas y alcaldes, van a cuestionar esas ordenes ejecutivas invocando el derecho a la salud, libertades individuales...", precisa Ribera. Y si Trump pierde por goleada en casa, fuera de sus fronteras se quedará solo. Mientras Estados Unidos se aísla, China parece tomar su relevo. Junto a la UE, asume el papel de protectores del planeta; un camino parecido al que también está tomando India.

"El ministro de Energía indio ha anunciado que de aquí a 2030 todos los coches del país serán eléctricos", agrega Carafa. Su primer ministro, Modi, calificaba el abandono de cualquier país en la lucha contra el cambio climático de "crimen contra la humanidad". Ahora mismo, sólo hay un culpable.