La joven Jurubith Rausseo García falleció este miércoles en uno de los escenarios de protestas en Venezuela, informó la ONG Observatorio de Conflictos (OVCS). Además, otros dos jóvenes han fallecido, con lo que se eleva a cuatro el número de muertos en la nueva ola de manifestaciones antigubernamentales en el país.

"Condenamos el asesinato de la joven Jurubith Rausseo García (27 años) por impacto de bala en la cabeza durante manifestación en Altamira (Caracas)", dijo la ONG en su cuenta de Twitter.

Según OVCS, con estas muertes asciende "a 57 la cifra de manifestantes asesinados" en acciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro durante 2019.

El jefe del Parlamento, Juan Guaidó, a quien más de 50 países reconocen como presidente encargado interino, dijo en Twitter que se compromete a hacer que la muerte de la mujer en una clínica de Caracas "les pese a quienes decidieron disparar" contra los manifestantes durante la jornada de hoy.

"Esto tiene que parar y los asesinos tendrán que hacerse cargo de sus crímenes. Pondré mi vida en que así sea", añadió.

Ayer, Samuel Enrique Méndez, de 24 años, murió durante las protestas que se desataron en el estado de Aragua (centro) tras el intento de Guaidó de liderar un levantamiento militar, informó entonces la ONG Provea, que no detalló las causas de la muerte.

El diputado opositor natural del estado Aragua, José Gregorio Hernández, publicó en redes sociales un vídeo en el que se observa a un grupo de jóvenes caminando por una calle cargando el cuerpo del joven, mientras entonan el himno nacional del país.

De acuerdo con fuentes sanitarias y gremiales, cerca de 200 solo en la capital venezolana durante las manifestaciones. Por otra parte, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) informó de que una decena de periodistas también sufrieron lesiones durante la cobertura de las protestas antigubernamentales que se produjeron en Caracas y en casi la totalidad de los 23 estados del país.

El gremio destaca que cinco reporteros fueron heridos con perdigones, un instrumento generalmente usado por la fuerza pública para disuadir las protestas.