Las Fuerzas Armadas brasileñas, movilizadas por el presidente Jair Bolsonaro para colaborar en las labores de extinción de los incendios que destruyen parte de la Amazonia, ya actúan en ocho de los nueve estados amazónicos del país, tras la petición de ayuda presentada por la gobernación de Amapá.

Este estado se sumaba así a las gobiernos regionales de Acre, Amazonas, Mato Grosso, Pará, Rondonia, Roraima y Tocantins, y solicitó refuerzos militares para combatir los incendios forestales que se están registrando este año en la selva amazónica, los de mayor número en los últimos siete años.

El único estado amazónico que hasta ahora no ha solicitado ayuda al Gobierno es el de Maranhao, cuyo gobernador, Flavio Dino, militante del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), es uno de los mayores opositores a Bolsonaro.

El Gobierno confirmó el lunes la extinción del fuego en el Parque Nacional Campo Ferruginoso, al sur del estado de Pará, donde se ha desplegado a la Fuerza Nacional para ayudar a combatir los incendios.

La movilización de las Fuerzas Armadas fue anunciada el pasado viernes por Bolsonaro como primera medida para combatir los incendios y en medio de las fuertes críticas que ha recibido tanto en el país como en el exterior por las omisiones del Gobierno en la lucha contra la deforestación ilegal de la Amazonia.

Hasta ahora el estado en que más se han movilizado los militares es Roraima, desde cuya capital, Porto Velho, operan desde el sábado dos aeronaves C-130 Hércules equipadas cada una con cinco tanques con capacidad para cargar hasta 12.000 litros de agua por vuelo.

Por su parte, la gobernación de Amapá aclaró que la ayuda solicitada tiene carácter preventivo, debido a que se está preparando para el período de sequía que ese estado sufre de forma más intensa en los meses de octubre y noviembre.