Las más de diez millones de hectáreas calcinadas en Australia hacen de estos incendios los más devastadores de la historia reciente. El daño provocado por el fuego es irreparable: 28 personas han perdido la vida y más de mil millones de animales han muerto por el fuego.

Las llamas no sólo están acabando con la vida de los animales, el fuego también les está dejando sin recursos para alimentarse. Por ello, el Gobierno de Nueva Gales del Sur ha decidido suministrar a los animales miles de kilos de verduras, lanzándolos desde un helicóptero. Sobre todo están lanzando zanahorias y boniatos.

 

 

Afortunadamente, en medio de la tragedia son muchas las imágenes que llegan de ciudadanos australianos socorriendo y ayudando a los animales. Algunas como la del rescate de un bebé canguro o la cría de un koala bebiendo de la botella de un bombero han dado la vuelta al mundo.

Aunque la ayuda no llega solo de los humanos. También hemos visto la solidaridad que han desarrollado los animales afectados. Ejemplo de ello es la imagen de un perro compartiendo su bebida con un koala deshidratado.

Las altas temperaturas y la gran sequía que sufre el país están dificultando la extinción de los incendios y Australia ya ha declarado una emergencia excepcional debido a la ferocidad y magnitud de los mismos.