"Estamos cavando nuestras propias tumbas": ese ha sido el mensaje con el que el secretario General de Naciones Unidas ha arrancado la inauguración de la Cumbre del Clima en Glasgow. Una llamada de auxilio a la que se han sumado más de 200 líderes mundiales.

La COP26, que se está celebrando en Glasgow, tiene un objetivo claro: emprender acciones reales, pragmáticas, para evitar que la temperatura global del planeta suba más de un grado y medio este siglo.

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático recuerda que aún estamos lejos de cumplir el objetivo del Acuerdo de París y, de hecho, apunta a un calentamiento de 2,7 grados a finales de siglo.

Una situación que sitúa en "código rojo a la humanidad", a juicio de Guterres: "Ya basta de tratar a la naturaleza como un retrete. Basta de quemar, perforar y minar nuestro camino más profundo. Estamos cavando nuestras propias tumbas".

La sociedad internacional tiene que pasar a la práctica. El tiempo apremia, y las promesas deben materializarse. En este sentido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a destinar 1.350 millones de euros anuales al Fondo del Clima a partir de 2025.

Sánchez, que ha sido el primero de los líderes invitados en intervenir, también ha señalado que España va a destinar el 20% de sus derechos especiales de giro a países vulnerables, lo que supondría un mínimo de 350 millones de euros.

Biden: "Dios salve al planeta"

El presidente de Estados Unidos, que ha protagonizado la anécdota del día al dormirse durante algunos segundos en plena Cumbre del Clima, ha tratado de concienciar con su discurso sobre la importancia de actuar en una "década decisiva" cuando el mundo tiene "tiempo limitado" para actuar contra el cambio climático.

Así, ha destacado que su país "ha vuelto a la mesa" de las negociaciones climáticas después de que su predecesor, Donald Trump, retirara al país norteamericano del Acuerdo del Clima de París. De hecho, el presidente ha pedido perdón por este extremo.

De ese modo, ha anunciado su propuesta de destinar desde 2024 un total de 3.000 millones de dólares anuales a la financiación de países vulnerables para ayudarles a adaptarse al incremento del nivel del mar, a las sequías, las inundaciones y otras consecuencias del calentamiento global.

China se ausenta

El presidente de China, Xi Jinping, ha remitido una declaración escrita a la cumbre del clima COP26 en la que defiende más ayudas para que los países en desarrollo hagan frente a la crisis medioambiental, sin avanzar nuevos compromisos concretos por parte de su Gobierno. "Los países desarrollados no solo deben hacer más esfuerzos por sí mismos, sino que también deben brindar apoyo a los países en desarrollo", indicó el mandatario, que no ha salido de China desde principios de 2020 debido a la pandemia de coronavirus.

Xi, de quien en un primer momento se esperaba una intervención por videoconferencia, insta en su declaración a los gobiernos a establecer objetivos "realmente viables" y a "hacer lo que puedan según sus condiciones nacionales".

El presidente chino expresó su confianza en el "multilateralismo" como la "receta correcta" para hacer frente a grandes retos globales como el cambio climático y subrayó que el Acuerdo de París de 2015 ha proporcionado una base jurídica "fundamental en la cooperación internacional" contra el calentamiento.

"Los impactos negativos del cambio climático se han vuelto cada vez más evidentes, lo que implica que las acciones globales se han hecho más urgentes", esgrimió Xi. El mayor "desafío de nuestro tiempo", sostuvo el presidente chino, es promover la recuperación económica tras la pandemia de coronavirus al tiempo que se da una respuesta a la emergencia medioambiental. "Es necesario aprovechar las innovaciones de la ciencia y la tecnología para fomentar la transformación", dijo el líder el gigante asiático, que apuesta por "actualizar" el sector energético, la "estructura industrial" y el "patrón de consumo".

La promesa de India, otro de los países más contaminantes

El primer ministro indio, Narendra Modi, se ha comprometido en la cumbre del clima COP26 a que su país alcance el nivel de cero emisiones netas de carbono en 2070, dos décadas después de lo que pide la ONU.

Esta es la primera ocasión en la que la India, un país con cerca de 1.400 millones de habitantes, se marca un plazo para la neutralidad de carbono, aunque su meta se sitúa veinte años por detrás del objetivo general de la cumbre, que apuesta por avanzar la reducción a 2050.

En un discurso ante el plenario de líderes mundiales congregados en la COP26 de la ciudad escocesa de Glasgow, Modi anunció asimismo que la India aspira a que la mitad de su consumo energético provenga de fuentes renovables en 2030.