Reino Unido arranca el año 2021 notificando más de 50.000 casos por cuarto día consecutivo: 53,285 contagios por coronavirus y 613 muertes. La víspera, el país alcanzó la cifra de casi 55.900 nuevos casos en 24 horas, una cantidad nunca antes vista, mientras las muertes volvían a rozar el millar, con 964 defunciones.

Los dramáticos datos hacen que la situación sea desesperada en los hospitales del país. De hecho, el Gobierno se plantea instalar equipamientos de UCI en los quirófanos para poder atender a los pacientes.

El personal sanitario de Reino Unido asegura que se encuentra el límite y alerta de que la nueva variante del COVID-19 se está propagando sin control, como si de un incendio se tratara.

Cada día, las urgencias tienen que hacer frente a un aluvión de ingresos que no dejan de aumentar. Si se tienen en cuenta los datos de esta semana, las hospitalizaciones han superado las 200.000, una cifra que se encuentra por encima de la registrada en el pico de la primera ola.

Los trabajadores sanitarios alertan

En esta situación, los trabajadores sanitarios de los dos principales hospitales de Londres lanzan un aviso: afirman que se encuentran trabajando en condiciones de 'medicina de guerra' porque los pacientes siguen aumentando y los medios disminuyen.

A pesar de que las autoridades insisten en mandar mensajes a la población para que se quede en casa, hay quienes no cumplen las normas. En las proximidades del Parlamento ha tenido lugar una concentración para pedir al Gobierno que rebaje las restricciones a gritos de "libertad". La tensión ha sido tal que a Policía ha tenido que intervenir.

Los irresponsables siguen haciendo de las suyas

Además, continúan los casos de irresponsables en el país que se ponen en riesgo a ellos mismos y a los demás, tal y como ha ocurrido en una fiesta ilegal que ha reunido a más de 70 personas.

Actitudes que no se entienden en la dura situación que vive el país y que los expertos apuntan que irá a peor en las próximas semanas.