El Capitolio se blinda una semana después del asalto por partidarios de Donald Trump, mientras la Cámara de Representantes debate un nuevo 'impeachment' contra el todavía presidente de Estados Unidos.

Cientos de miembros de la Guardia Nacional protegen el edificio, dejando una impactante imagen: la de algunos de sus miembros descansando o durmiendo en los pasillos antes del inicio de la sesión.

A tan solo una semana para la toma de posesión de Joe Biden, el próximo 20 de enero, el FBI advertía recientemente en un documento interno de posibles "protestas armadas" e incluso un "levantamiento" si se destituye a Trump.

Para tratar de evitar enfrentamientos violentos, las autoridades han ordenado un enorme despliegue policial en Washington y el refuerzo con más de 10.000 miembros de la Guardia Nacional para garantizar la seguridad de cara a la ceremonia de investidura.

Por su parte, la alcaldesa de la ciudad, Muriel Bowser, ha pedido al público que no asista a la celebración de la misma en la explanada del National Mall de la capital estadounidense.