Ghislaine Maxwell fue durante años pareja, mano derecha y socia del famoso magnate estadounidense Jeffrey Epstein, que se suicidó en una prisión en 2019. Pero también, la responsable de captar a las menores para que Epstein y sus amigos abusasen sexualmente de ellas.

Así lo considera la Fiscalía estadounidense al inicio de este polémico juicio por la presunta trama de abusos sexuales, que describe a Maxwell como una mujer peligrosa, que preparaba a niñas para entregárselas a un depredador: Epstein y sus poderosos amigos, entre los que se encuentran el príncipe Andrés de Inglaterra, llamado a declarar el próximo verano.

La Fiscalía considera probado que. al menos entre 1994 y 2004, Maxwell se acerba a chicas jóvenes, vulnerables y en apuros económicos. Se ganaba su confianza y las manipulaba a base de promesas de becas, viajes y contactos. "Les hacían creer que sus sueños se harían realidad", que podrían ser actrices, modelos, músicas, pero todo "era un engaño". Todo hasta que lograba que estuvieran a solas con Espstein, lo que abría el camino para los abusos que tuvieron lugar en las casas que Epstein tenía en Florida, Nueva York, Islas Vírgenes, Santa Fe (New Mexico) y París (Francia).

Además, según la Fiscalía, en algunos de esos encuentros sexuales Maxwell llegó a estar presente y a participar activamente. Por todo ello, Ghislaine Maxwell está acusada de tráfico sexual de menores y se enfrenta a una pena de 80 años de prisión.

En el juicio, que ha despertado gran expectación, declaran cuatro de sus víctimas, entre ellas Jane, que fue captada a los 14 años. La jueza que dirige el caso, Alithon Nathan, se ha vistoobligada a habilitar media decena de salas donde poder seguir la vista a través de un circuito cerrado de televisión.