Por la espalda, mientras estaba huyendo. Así mataron los soldados israelíes a Abed. Los manifestantes han difundido varios vídeos para demostrar que le dispararon pese a que no suponía ninguna amenaza. Abed es uno de los al menos 16 palestinos ayer en la frontera de Gaza. Israel utlizó fuego real para disperasar las protestas.

Además, hay casi 800 heridos de bala, 148 por bolas de goma y más de 400 por inhalación de gases lacrimógenos. Lo que horas atrás parecía un campo de batalla amanecía poco después con toda Palestina celebrando un día de huelga y de luto nacional por lo que ya califican como una "masacre" .

Su presidente ya ha instado a la ONU a proteger a su pueblo. En este sentido, a última hora de la tarde se reunió de urgencia el Consejo de Seguridad. La ONU lanzaba un mensaje a Israel: "El uso de la fuerza debe ser utilizado sólo como último recurso". Sin embargo, Estados Unidos también aprovechó para advertir a Hamás. Les acusa de utilizar las protestas para incitar la violencia. Así que, una vez más, la reunión acabó sin mensaje conjunto y sin medidas concretas; una decepción más para los palestinos.

"El pueblo palestino está decepcionado de que el Consejo de Seguridad se reuniera pero no tomaran medidas para parar esta masacre", ha apuntado Riyad Mansour, embajador palestino ante la ONU. El representante israelí ni siquiera acudió a la reunión. Tel Aviv, por su parte, ha difundido otro vídeo para justificar su reacción. Asegura que son dos milicianos palestinos que dispararon desde Gaza. Sostienen que sólo dispararon contra quienes, como ellos, atacaban o intentaban sabotear la valla fronteriza. Los vídeos grabados desde Gaza ponen en duda esa versión.