"No queremos que el país arda por una decisión equivocada", ha afirmado en un vídeo Shafiq Ameeni, jefe interino del partido Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), que prácticamente paralizó el país durante tres días cuando la cristiana fue absuelta a finales de octubre tras ocho años en la cárcel.

Ameeni ha rechazado a los tres jueces que estudiarán la apelación, entre ellos el presidente del Supremo, Asif Saeed Khan Khosa, por "irresponsables" y ha demandado la presencia de clérigos en el tribunal.

Asia, madre de cinco hijos, fue denunciada en 2009 por dos mujeres por supuestamente insultar al profeta Mahoma; un tribunal la condenó a muerte en 2010 y cuatro años después perdió una apelación en el Tribunal Superior de Lahore.

El Supremo retiró la condena a muerte a Bibi a finales de octubre, lo que provocó protestas islamistas organizadas por el TLP, que prácticamente paralizaron el país durante tres días.

Tras ello, el Gobierno del primer ministro paquistaní, Imran Khan, llegó a un acuerdo con el TLP en el que se comprometió a permitir que los islamistas solicitasen ante la Jusiticia la prohibición de salida del país de Asia mientras el supremos estudia un recurso contra su absolución.

Bibi fue liberada de la cárcel el siete de noviembre y trasladada a un lugar "seguro", según el Gobierno, hasta que el Supremo vea el recurso.