El Gobierno de Hungría ha confirmado su amenaza y ha bloqueado este lunes la puesta en marcha del Fondo de Recuperación por su vinculación al respeto del Estado de derecho, un movimiento que retrasará aún más la llegada de estas ayudas a los socios europeos.

En concreto, el Gobierno de Viktor Orban ha impedido que los embajadores de los Veintisiete ante la UE diesen un visto bueno preliminar a la Decisión de Recursos Propios, que debe ser aprobada por unanimidad entre las capitales, y que es el instrumento que permitirá ampliar el presupuesto europeo para los próximos siete años y, al mismo tiempo, permite que la Comisión Europea emita deuda para financiar los fondos para el plan anticrisis.

"Los embajadores de la UE no han alcanzado la unanimidad necesaria debido a las reservas expresadas por dos Estados miembros", ha explicado en la red social Twitter un portavoz del Gobierno alemán, que ostenta este semestre la presidencia de turno de la UE, sin especificar cuáles.

 

Sin que sea aprobada por los Veintisiete no hay posibilidad de sacar adelante ni el presupuesto comunitario ni el fondo de recuperación. Esto sería especialmente perjudicial para España, ya que aspira a obtener 140.000 millones de esos fondos y ha presupuestado un primer tramo de 27.000 millones en el proyecto de las cuentas del año que viene. El fondo total es de 750.000 millones de euros.

Sin embargo, minutos antes de la reunión, el portavoz del primer ministro húngaro Viktor Orban había avanzado la dirección del voto de su embajador.

"No fue Hungría quien cambió su posición, que ha sido clara desde el principio. Orban recibió un mandato del parlamento húngaro sobre la dirección que debemos tomar", ha explicado.

El Gobierno húngaro cumple así su amenaza de bloquear la aprobación de los presupuestos por considerar un "chantaje político" el mecanismo aprobado para condicionar la entrega de ayudas financieras al respeto del Estado de derecho y que erradican la confianza entre los miembros de la Unión Europea.

El objetivo de la reunión de hoy sería obtener una aprobación de principio de los resultados de las negociaciones con el Parlamento Europeo -en las que se aprobó un mecanismo para vincular las ayudas financieras al cumplimiento de estándares del Estado de derecho-, antes de presentarlos oficialmente para su votación definitiva.

Orbán no puede vetar ese mecanismo, pero sí puede bloquear la aprobación del presupuesto plurianual o la decisión sobre recursos propios, que permite emitir deuda para financiar el fondo de recuperación, puesto que éstos requieren unanimidad de "Los Veintisiete".

Además de Hungría, también Polonia ha vetado los Presupuestos, según dejó claro hoy el ministro polaco de Justicia, Zbigniew Ziobro.

"Estoy convencido de que todos pensamos lo mismo y que el veto se aplicará en este caso", dijo el ministro en rueda de prensa al referirse a anteriores declaraciones del primer ministro, Mateusz Morawiecki, y del líder del gubernamental partido Ley y Justicia (PiS), Jaroslaw Kaczynski.

Ambos países (Hungría y Polonia) afrontan procedimientos abiertos por la UE en su contra por incumplimiento de los valores fundamentales comunitarios en materia de Justicia y estándares democráticos.