Las imágenes son sobrecogedoras: cientos de personas apiñadas en la bodega de un avión de carga, sin apenas distancia, prácticamente sentados unos encima de los otros. Son más de 800 afganos (640 adultos y 183 niños) que consiguieron huir del aeropuerto de Kabul, ya tomada por las tropas talibanes, en una aeronave de las fuerzas aéreas estadounidenses, el pasado domingo.

Así fue el heroico e impactante rescate a bordo del C-17 Globemaster III del Ejército del Aire de EEUU, según ha desvelado este martes el medio especializado Defense One. Aunque con una capacidad para 137 personas, sin embargo, cientos de afganos intentando escapar de Kabul ante la llegada talibán consiguieron llegar hasta la rampa de entrada al avión, según fuentes del departamento de Defensa citadas en el medio.

 

En lugar de intentar forzar la salida de los centenares de afganos, "la tripulación tomó la decisión de irse", según oficiales de Defensa citados en Defense One. Así, acomodaron a todas las personas en la bodega de la aeronave con un proceso conocido como "carga en suelo", donde los pasajeros quedan sujetos a unas correas que circulan de un extremo a otro de la aeronave y que sirven como cinturones de seguridad improvisados.

 

El rescate, aunque se produco el domingo, ha trascendido ahora al filtrarse la conversación del controlador aéreo con el piloto de la aeronave, en la que el comandante traslada que lleva a 800 personas a bordo -aunque después fuentes oficiales matizaron esta cifra-. "Vale, ¿cuánta gente hay en tu nave? ¿800 personas? Dios mío... ¡Suerte despegando!", trasladaron desde la torre de control, según audios obtenidos por Forbes.

Podría tratarse del mayor traslado de personas en un carguero de estas características operado por el país norteamericano y sus aliados en tres décadas.