La alcaldesa de la ciudad ucraniana de Motyzhyn, a unos 50 kilómetros al oeste de Kiev, ha sido asesinada junto a su marido y su hijo, de 25 años. Sus cadáveres han sido encontrados en una especie de fosa común ubicada en un bosque de pinos, justo detrás de un terreno con varias casas donde las fuerzas rusas durmieron y se atrincheraron durante la ocupación de la localidad.

Olha Sukhenko, la alcaldesa, y su familia, fueron apresados el 23 de marzo. Como represalia por no colaborar con los militares rusos, fueron ejecutados a quemarropa y con las manos atadas. Después arrojaron sus cuerpos en la fosa y los semienterraron en arena.

La viceprimera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, ha lamentado este suceso, un asesinato "en cautiverio" que califica de "crimen de guerra": "El culpable será inevitablemente castigado de acuerdo con el derecho internacional humanitario", ha mantenido.

Según recoge la agencia Reuters, la novia del hijo de la alcaldesa ha confirmado que los soldados entraron a la casa de la familia en la mañana del 23 de marzo, e hicieron un primer registro. Se levaron el coche y el teléfono del hijo. Unas horas más tarde, los militares regresaron a la vivienda, vendaron los ojos de la alcaldesa y de su marido y se los llevaron. Regresaron una tercera vez para llevarse al hijo.

Esa fue la última vez que fueron vistos antes de encontrar sus cadáveres en el bosque. La familia no ha podido recuperar los cuerpos porque sospechan que están minados, y no deben tocarlos.

Durante los últimos días, cuando los soldados rusos se van alejando de los barrios de la capital de Ucrania y concentran sus ataques en otras zonas, las tropas ucranianas están encontrando cuerpos brutalizados y destrucción generalizada en las localidades que han estado tomadas por los rusos.

Hay 11 alcaldes desaparecidos

A día de hoy, 11 alcaldes de las regiones de Kiev, Jersón, Járkov, Zaporiyia, Mykolaiv y Donetsk están prisioneros. "Estamos informando sobre ellos y sobre otros civiles secuestrados al Comité Internacional de la Cruz Roja, las Naciones Unidas y otros organismos internacionales. Hacemos un llamado a todos para que hagan todo lo posible para que nuestros civiles, nuestros alcaldes, nuestros clérigos, periodistas y activistas sean liberados", ha explicado la viceprimera ministra ucraniana.