Pedro Sánchez ha reconocido a Juan Guaidó. "El Gobierno de España anuncia que le reconoce como presidente encargado encargado de Venezuela", ha manifestado el presidente en rueda de prensa. A ello ha respondido el propio Guaidó.

El jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela y autoproclamado presidente interino ha agradecido el reconocimiento expresado por el presidente y su apoyo a la "ruta de lucha por la democracia". "Agradecemos al presidente Pedro Sánchez y a todo el Gobierno español por su reconocimiento y su apoyo a nuestra ruta de lucha por la democracia", ha publicado Guaidó en Twitrer, desde donde ha aplaudido el "respaldo y compromiso".

 

Sánchez ha aprovechado para indicarle qué es lo que tiene que hacer ahora. "Convocar unas elecciones libres, democráticas y con garantías en Venezuela", ha apuntado el presidente del Gobierno. No obstante, no ha explicado qué consecuencias tiene la decisión de reconocer a Guaidó. Preguntado por el futuro del embajador o de posibles sanciones, no lo han aclarado.

"Barajamos lo que haya que ver en función de lo que ocurra, pero no puedo adelantar más", se ha limitado a decir Josep Borrell, ministro de Asuntos Exteriores. Insisten en que es una posición acordada por Europa, pero el PP ha entrado a criticar esta acción.

"Es una posición ambigua que llega tarde, con falta de liderazgo y con deslealtad", ha lamentado Javier Maroto, vicesecretario de Organización del Partido Popular. Para Ciudadanos también llega tarde, pero añade: "Estamos pidiendo ya lo mismo. Pedimos que se marche el señor Maduro".

Mientras, Podemos cree que España debería mediar y que Sánchez se ha equivocado apoyando esta postura. "Es una maniobra de Estados Unidos para hacerse con el petróleo tocando tambores de guerra", ha explicado el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique.

Un hecho que, por otro lado, no contempla Felipe González: "No puede haber una guerra civil. El 90% de la gente no quiere a Maduro, y el 90% de las armas las tiene Maduro. Cuando se quede sin armas, se quedará sin gente", ha asegurado el expresidente del Gobierno. Según él, no habrá una guerra civil.