Tras oponerse hasta ahora al proyecto de un nuevo gasoducto con España, el MidCat, Francia asegura ahora que va a examinar esa posibilidad porque así se lo piden el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el canciller Olaf Scholz.

Así lo ha anunciado este martes el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, después de que los mandatarios español y alemán escenificaran en Berlín su frente común para lograr una mayor interconexión energética. "Desde el momento en que el presidente del Gobierno español y el canciller alemán lo piden, desde que los amigos lo piden, examinamos la demanda de nuestros amigos, de nuestros socios", ha señalado.

"España y Alemania son socios muy próximos de Francia, de forma que cuando hacen una propuesta la examinamos", ha insistido el titular de Economía francés, que ha recordado que esta "es una cuestión muy antigua". De hecho, ya se trabajó en el pasado en la posibilidad de construir un gasoducto por Cataluña, que se abandonó en 2019.

El Gobierno español aplaude el giro

El Gobierno ha recibido "con aprecio" las palabras de Le Mair, según ha manifestado la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, que ha defendido que "es mucho más rápido, mucha más ágil y mucho más directo el poder culminar esa interconexión a través de los Pirineos con el sistema gasista francés".

"Esa convicción con la que el ministro traslada el compromiso de Francia para trabajar junto con el resto de sus socios europeos es una respuesta adecuada a la necesidad de contar con una voluntad constructiva a desarrollar y a analizar las propuestas concretas para dar respuesta, desde la perspectiva europea, a esta crisis", ha afirmado la también titular de Transición ecológica.

Frente común de Berlín y Madrid

Durante su intervención, Ribera ha hecho hincapié en la importancia de la reunión que han mantenido este mismo martes Sánchez y Scholz, donde ambos han certificado su alianza para avanzar en el proyecto del MidCat, a pesar de las reticencias de Emmanuel Macron.

"Es la gran tarea: la creación de una gran red europea eléctrica, de futuro para el hidrógeno y ahora para los gasoductos. Queremos hacer lo posible para lograrlo", ha defendido el canciller alemán, durante una rueda de prensa conjunta en la que Sánchez, por su parte, le ha agradecido su "visión compartida" sobre "la necesidad de acelerar las interconexiones".

Durante su intervención, el presidente español asimismo ha insistido en que, si no pasa por Francia, el gasoducto puede hacerlo por Italia, tal y como apuntó ya hace unos días. Así, aunque no ha hecho mención expresa al rechazo de Francia a aumentar las conexiones a través de los Pirineos, ha subrayado que si las interconexiones "no se desarrollan al ritmo adecuado, en la estrategia europea RepowerEU también se traza otra interconexión que es la de la península Ibérica e Italia".

En este sentido, el líder socialista ha incidido en que "España concentra el 30% de las capacidades de regasificación de toda Europa", pero "no podemos utilizarlas de manera total y completa como consecuencia de tener un cuello de botella". "Eso es lo que tenemos que resolver, sea por Francia o por Italia", ha sentenciado.

Durante su comparecencia, asimismo ha señalado que actualmente "las interconexiones energéticas de la península ibérica con el mercado energético europeo están por debajo del 3%", lejos de los compromisos asumidos ante la Comisión Europea, y se ha ofrecido a viajar a Argelia: "A mí me encantaría ser yo el que fuera a Argelia", ha afirmado.

Las reticencias de París

El Ministerio francés de la Transición Energética ya señaló hace dos semanas sus fuertes reticencias a este nuevo gasoducto, a pesar de las declaraciones de varios responsables europeos a favor de la infraestructura, en el contexto del alza de precios de la energía por la invasión rusa de Ucrania: