Uno de los grandes retos a los que Carlos III se enfrenta en su reinado es evitar los escándalos familiares. Por eso no es de extrañar la inesperada reaparición de los príncipes Guillermo y Enrique el sábado junto a sus esposas Kate Middleton y Meghan Markle. Los hermanos, distanciados desde hace más de un año, fueron fotografiados en el exterior del castillo de Windsor, a las afueras de Londres, donde saludaron a las personas congregadas para expresar el pésame por la muerte de Isabel II.

La última vez que se les vio reunidos fue hace dos años y medio, antes de que Enrique y Megan, duques de Sussex, se mudaran a California y dejaran de ser miembros activos de la Familia Real británica. Desde entonces, las relaciones del quinto en la línea de sucesión con el resto de la familia no han dejado de volverse cada vez más tirantes.

Sin embargo, tras la muerte de la reina Isabel II y la reaparición de los hermanos, parece que cabe la posibilidad a un acercamiento. El propio Carlos III en su primer discurso como rey, declaró: "Quiero expresar mi amor por Harry y Meghan mientras siguen construyendo sus vidas en el extranjero".

Asimismo anunció los cambios sustanciales en la línea de sucesión al trono, con el príncipe Guillermo a partir de ahora a la cabeza. "Con Catherine a su lado, nuestros nuevos príncipes de Gales continuarán inspirando y liderando las conversaciones nacionales", afirmó.

Guillermo y Kate son el rostro de una nueva generación de monarcas y disfrutan de gran popularidad entre los británicos: mayor que la de Carlos III y Camilla, la nueva reina consorte que hasta hace unos años fue duramente criticada por la opinión pública. Puedes conocer más detalles en el vídeo que acompaña a esta información.