El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, ha destacado este miércoles la necesidad de plantar cara a los desafíos que ha lanzado Putin al mundo entero tras iniciar la guerra en Ucrania, empezando por reducir la dependencia que tiene la UE de la importanción de productos de Rusia como el gas. Así lo ha destacado el dirigente europeo en una intervención realizada en Bruselas.

"Los europeos necesitamos enfrentar los desafíos que no hemos buscados pero que el mundo proyecta sobre nosotros, y Ucrania es el primero. Corten el gas en sus casas, disminuyan la dependencia de quien ataca Ucrania", ha reclamado Borrell durante su comparecencia, llamando además a "comprometerse más en una defensa colectiva, que es una obligación de los tratados, a la que hemos prestado demasiada poca atención hasta ahora".

Para Borrell, "lo que hemos hecho durante el coronavirus hay que hacerlo con Ucrania. Un compromiso colectivo ante una tarea histórica". Por ello, ha llamado directamente a bajar la calefacción en las casas, comparando dicha acción con el uso de la mascarilla durante la pandemia. A este respecto, ha añadido: "Hemos empezado tarde, pero mas vale tarde que nunca", ha señalado.

Las declaraciones de Borrell se producen tan solo un día después de que la Comisión Europea diera a conocer un plan para responder al alza de los precios de la energía, reponer las reservas de gas de cara al próximo invierno. En concreto, plantea la implementación de una norma para asegurar el almacenamiento de gas en toda la Unión Europea hasta al menos el 90% de su capacidad antes de octubre de cada año.

Según Bruselas, actualmente Rusia provee un 45% del gas que importa la Unión Europea, así como el 25% del petróleo y el 45% del carbón. Aunque la dependencia de Francia o de España es relativamente baja -del 20% y del 10%, respectivamente-, en Alemania un 60% del gas que se consume procede de Rusia y en otros países como Finlandia es el 100%.