A partir de septiembre, el estado de Texas (Estados Unidos) permitirá a todos sus residentes el libre porte de pistolas y revólveres sin necesidad de obtener una licencia o contar con formación para ello.

Greg Abbott, gobernador del estado sureño, rubricó este miércoles el proyecto de ley que había aprobado a finales de mayo la Legislatura. Esta norma únicamente afecta a pistolas y revólveres, pues en el caso de fusiles o rifles -armas largas- ya se permite el libre porte sin licencia.

Hasta ahora, los texanos debían obtener una licencia, registrar sus huellas dactilares, participar en un curso de formación, superar un examen escrito y otro de tiro. A partir de septiembre, todos estos requisitos ya no serán necesarios.

La presión ejercida por grupos conservadores y proarmas ha sido clave para impulsar esta medida, que ha contado con el escepticismo de organizaciones policiales, de la amplia mayoría de la ciudadanía y del propio Abbott.

Una encuesta de la Universidad de Texas y del medio local 'The Texas Tribune' indicaba que el 59% de los texanos rechaza el libre porte de armas sin licencia. Tan solo la apoya el 34% de los locales.

"Pese al apoyo abrumador a leyes de sentido común para prevenir la violencia con armas de fuego, como la verificación de antecedentes universales, los republicanos de Texas, encabezados por un gobernador cobarde, están más interesados en ganarse la atención del 'lobby' armamentístico que en prevenir la violencia", ha criticado la congresista demócrata Veronica Escobary.