España se ha ofrecido a acoger la Cumbre sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (COP25) entre el 2 y el 13 de diciembre, después de que Chile anunciase que no lo haría, como esta previsto. La negativa a que el evento, de carácter internacional, se celebre en la capital del país tiene que ver con las multitudinarias protestas que se llevan a cabo en las calles desde hace casi dos semanas por la desigualdad social.

Varios países se han postulado como anfitriones, entre ellos España, que ha propuesto Madrid, aunque la ministra chilena de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, ha anunciado que el país mantendrá la presidencia. La ONU decidirá el próximo lunes 4 de noviembre si traslada a Madrid la Cumbre del Clima.

En un comunicado, el Palacio de la Moncloa ha señalado que Sánchez le ha trasladado a Sebastián Piñeira, presidente de Chile, "la disposición de España a colaborar en todo lo que se requiera incluido, en su caso, acoger la Cumbre del Clima en Madrid". La propuesta deberá ser ahora analizada por la Mesa de Gobierno de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático la próxima semana en Bonn (Alemania).

Chile asumió la presidencia y organización de la COP25 tras la renuncia de Brasil con la llegada al Gobierno del presidente Jair Bolsonaro. Ahora, ante la situación que atraviesa el país con protestas en las calles contra la desigualdad social y contra el Gobierno, Sánchez ha trasladado su "solidaridad con el pueblo chileno y entiende la prioridad otorgada por su Ejecutivo a la agenda social nacional".

El Gobierno subraya que la acción multilateral en materia de clima es una prioridad en la agenda de Naciones Unidas y de la Unión Europea, que exige el mayor compromiso por parte de todos.