Escocia es ya el primer país del mundo en hacer que los productos para el periodo, como tampones y compresas, sean gratuitos para todas las mujeres, tras aprobar de forma unánime en el Parlamento una nueva ley que prevé su acceso gratuito y universal.

La nueva norma, refrendada este martes, reconoce el derecho de cualquiera que necesite estos productos a obtenerlos y prevé que el Gobierno escocés organice una estrategia nacional a tal efecto. De esta manera, deberán estar disponibles en los baños de todos los colegios, institutos y universidades, así como en otros lugares públicos.

Hasta ahora, tampones y compresas ya eran gratuitos para estudiantes de secundaria y universidad, pero el nuevo marco legislativo amplía la cobertura a todas las personas que los necesiten.

La medida, que costará a las arcas públicas unos 24 millones de libras al año -unos 26,8 millones de euros-, pretende abordar la llamada "pobreza menstrual", por la que mujeres y niñas con dificultades económicas tienen problemas para acceder a estos productos básicos de higiene.

La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, ha celebrado la aprobación de esta "importante medida para las mujeres y niñas". "Orgullosa de votar esta legislación revolucionaria, convirtiendo a Escocia en el primer país del mundo en proveer de productos gratuitos para el periodo a quien los necesite", escribió en Twitter.

 

Sturgeon asimismo felicitó a la portavoz de la Secretaría de Salud y Deporte de Escocia, Monica Lennon, que promovió este proyecto legislativo, al considerar que los productos de higiene para la menstruación son una necesidad básica y que poder acceder a ellos es importante para la dignidad de las personas.

"Gracias a todos los que habéis hecho campaña por la dignidad menstrual y para mis colegas diputados por apoyar la ley", señaló por su parte Lennon en la citada red social, donde señaló que este es "un día de orgullo para Escocia" y "una señal para el mundo de que el acceso gratuito y universal a los productos para el periodo puede lograrse".

 

En España, por ejemplo, los productos para la menstruación no solo no son gratuitos, sino que están gravados por el IVA. Canarias es la única comunidad autónoma que en 2018 eliminó el IGIC -impuesto indirecto equivalente al IVA en el archipiélago- sobre los productos de higiene femenina.

Entre las enmiendas que han registrado los grupos parlamentarios al proyecto de Presupuestos Generales del Estado figura, precisamente, una de Esquerra Republicana que plantea una rebaja del IVA a estos productos.