Tras un mes de confinamiento por la pandemia del coronavirus, sin saber cuándo y cómo podremos volver a la normalidad -aunque sí sabemos que será una vuelta progresiva-, y después de que Bruselas desaconsejara hacer reservas para las vacaciones de verano, una empresa italiana ha propuesto una alternativa para permitir disfrutar de las playas esta temporada estival: cabinas de metacrilato.

La idea es instalar estas cabinas, que tendrían unas dimensiones de 4,5 metros por lado y un acceso de un metro y medio de ancho, en la arena con el objetivo de aislar a los bañistas, evitar que el virus se propague y posibilitar el uso de las playas este verano.

 

"La idea nació con el doble propósito de proteger pero también de reiniciar la actividad", ha explicado a La Repubblica Claudio Ferrari, propietario de Nuova Neon Group 2, empresa de Modena que ha desarrollado la propuesta.

"En nuestra opinión, puede funcionar" ha asegurado Ferrari, cuya empresa trabaja ya para crear pantallas para restaurantes, bancos y farmacias, lo que les llevó a idear un sistema viable de protección en otros ámbitos.

La propuesta también contempla dejar un espacio del al menos tres metros entre una sombrillas y destacan que el tamaño de las cabinas se podrían adaptar a las necesidades y futuras normativas:"Podemos lograr cualquier tamaño y forma, ya hemos recibido varias solicitudes de playas y negocios de hostelería".

Con esta propuesta sobre la mesa, falta por ver cómo y cuando comenzarán a levantar las restricciones y si esta idea tiene cabida en los planteamientos de las autoridades sanitarias.