Donald Trump ha reconocido su derrota en las elecciones presidenciales y ha condenado el asalto al Capitolio de Estados Unidos ante la amenaza de que se invoque la Enmienda 25 de la Constitución para apartarle del cargo de manera inmediata.

Así, ha vuelto a insistir en que hará "una transición ordenada y sin problemas" para que el próximo 20 de enero Joe Biden pueda ocupar la Casa Blanca. "El Congreso ha certificado el resultado (de los comicios). Ahora me centraré en asegurar una transición de poder tranquila, ordenada y sin problemas", ha señalado.

En un vídeo publicado a través de su cuenta de Twitter, el presidente saliente también ha llamado a "la reconciliación" tan solo horas después de que miles de sus seguidores asaltaran la Cámara de Representantes. Un asedio que se ha saldado, por el momento, con cinco muertes y 52 detenidos.

 

El republicano se ha referido al asalto como "un ataque atroz al Capitolio de Estados Unidos" y se ha declarado "indignado por la violencia, la ilegalidad y el caos". "Los manifestantes que se infiltraron en el Capitolio han profanado la sede de la democracia", ha dicho, mostrándose mucho más contundente que en el momento de lo ocurrido.

Asimismo, el magnate se ha dirigido a "aquellos que se implicaron en actos de violencia y destrucción", asegurando que "pagarán por ello". Un mensaje que llega tras dos meses de escalada de tensión en los que el presidente saliente ha hablado continuamente de "fraude electoral".

Precisamente, en el momento del asalto llamó a "restaurar la calma" y a actuar "pacíficamente", pero siguió defendiendo su cruzada contra el resultado electoral. "Mi único objetivo era asegurar la integridad del voto, estaba luchando para defender la democracia estadounidense", indicaba entonces.

Piden su destitución inmediata

Entretanto, cada vez son más las voces que piden destituir al todavía presidente de EEUU. La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, ha pedido al vicepresidente Mike Pence que invoque la 25º Enmienda para apartar del cargo a Trump.

Dicha enmienda recoge la posibilidad de apartar a un presidente por su incapacidad de cumplir "con los poderes y deberes de su cargo", y cuando, además, se niegue a echarse a un lado. No obstante, la iniciativa debe partir del vicepresidente, de la mayoría del Gabinete o de algún otro organismo que el Congreso pueda designar.

De no ponerla en marcha Pence, advertía este jueves Pelosi, el Congreso estaría preparado para poner en marcha un nuevo 'impeachment' contra el mandatario republicano.