Las comparaciones son odiosas. Sin embargo, cuando se trata de equiparar el número de asistentes a los mítines de los posibles presidentes de Estados Unidos, puede resultar -cuanto menos- revelador. Así lo fue en las anteriores elecciones de 2016, cuando el actual mandatario llenaba estadios mientras que su rival, Hillary Clinton, no presumía de la misma participación en sus actos.

Por aquel entonces las encuestas pronosticaban la derrota del magnate inmobiliario y auguraban la victoria de su entonces rival, Hillary Clinton. Sin embargo, las imágenes de los actos de campaña dibujaban unos resultados diferentes a los sondeos y estos fueron los que finalmente se cumplieron.

Cuatro años más tarde de esos comicios, la historia vuelve a repetirse. Pero esta vez con una crisis sanitaria de por medio, una situación que pasa desapercibida en los mítines del líder republicano. Según se puede observar en la imagen del mitin del 13 de octubre de Trump celebrado en Florida, en el que los asistentes no cumplen las medidas de seguridad para frenar la expansión del coronavirus: ni respetan las distancia de seguridad ni llevan mascarilla muchos de ellos.

Frente a ello, el candidato republicano se lava las manos. En la página web de la campaña señala explícitamente que al registrarse en los eventos el propio usuario "asume voluntariamente todos los riesgos relacionados con la exposición al COVID-19 y renuncian, liberan y despiden a Donald J. Trump for President (la compañía encargada de los mítines de Trump) de toda responsabilidad".

La imagen de Florida no es una fotografía aislada. El pasado 12 de septiembre, el líder estadounidense congregó a unos pocos miles de personas en el hangar del aeropuerto de la localidad de Minden, ubicada en el condado de Nevada. Tal y como se puede observar en las fotografías del evento, los presentes no llevaban mascarilla ni tampoco guardaron la distancia de seguridad. Según informó EFE, el encuentro tuvo lugar en un momento en el que estaban prohibidas las reuniones de más de 50 personas en el estado a causa del riesgo de contagios.

Mucho menos multitudinario fue el encuentro celebrado a finales de junio en el pabellón de Tulsa (Oklahoma). Se trataba del primer gran mitin de Trump y, sin embargo, apenas registró un tercio de su aforo. El motivo de la poca asistencia fue que para acudir al evento había que registrarse, mucha gente se inscribió pero luego no asistió. Según informó la BBC, esto se debió a una broma difundida por Tik Tok en la que algunos ciudadanos rellenaron el formulario sin intención de asistir al acto.

A diferencia de Trump, el líder demócrata, Joe Biden, sí que respeta las medidas de seguridad en sus concentraciones. En el caso de su visita a Florida el pasado martes 13 de octubre, el candidato organizó dos mítines diferentes. El primero de ellos fue en un centro de ancianos de Pembroke Pines (ciudad del condado de Broward), donde se reunieron alrededor de 60 personas en una sala en la que habían dibujados círculos en el suelo para asegurar la distancia de seguridad, como se ve en las imágenes de las agencias allí presentes.

El segundo de sus actos tuvo lugar en un autocine de Miramar, ciudad situada también en el condado de Broward. Al mitin acudieron un total de 60 vehículos, según informó la CNN. El propio candidato publicó un vídeo en su cuenta de Twitter en el que mostraba cómo se habían organizado los asistentes: con mascarilla y situados en el interior o cerca de sus vehículos.

Los círculos en el suelo han estado presentes en cada intervención de Biden, como en la del pasado 30 de septiembre, cuando el líder demócrata visitó Pensilvania y acudió a un centro de capacitación de ingenieros operativos en New Alexandria.

Las medidas de seguridad de Biden fueron criticadas por Trump en un tuit del pasado 19 de junio. "El mitin de Joe Biden. ¡Cero entusiasmo!", expresaba entonces. Mientras tanto, los mítines del republicano están siendo polémicos por el incumplimiento de las medidas de seguridad.