Mark Meadows, jefe de Gabinete de la Casa Blanca se ha negado a contestar a las preguntas de los periodistas si debía llevar puesta la mascarilla, tal y como le han solicitado los periodistas en cuanto han visto que se la quitaba.

"Estoy a más de tres metros, ¿sabe qué? no le voy a contestar con mascarilla", ha dicho, dirigiéndose a los medios, antes de dar plantón a los medios y marcharse sin ofrecer declaraciones.

A su llegada, Meadows sí que portaba la mascarilla, pero antes de atender a los medios ha decido acercar el micrófono para alejarse un poco de los periodistas. Este gesto no ha sido suficiente para los allí presentes, que le han pedido que la mantuviese puesta.

Lo cierto es que el mensaje despreocupado del jefe de prensa de Donald Trump concuerda con las declaraciones del propio mandatario, que incluso después de contagiarse él mismo de COVID-19, sigue restando importancia a la enfermedad.

"¡Me siento realmente bien! No le tengas miedo al COVID-19. No dejes que domine tu vida. Hemos desarrollado, bajo la Administración Trump, algunos medicamentos y conocimientos realmente excelentes", llegó a decir nada más salir del hospital, donde tuvo que ser ingresado por coronavirus.