Se definen como un movimiento no violento de defensa de los derechos humanos palestinos. Hablan de apartheid israelí y quieren que todas las empresas vinculadas a ellos abandonen Israel. Entre ellos, los gigantes de la seguridad presentes en la mayor parte de los 'chekpoint' y cárceles israelíes.

"Tardamos cuatro años, pero conseguimos convencer a la fundación de Melinda y Bill Gates para que desinvirtiera en esta compañía" asegura Omar Barghouti, cofundador de BDS. Hasta 69 ayuntamientos españoles se han unido también a esta iniciativa. El primero en el mundo ha sido La Roda de Andalucía.

"Sea quién sea el país que atropelle esos derechos humanos, en aquellas campañas en las que el ayuntamiento de La Roda humildemente pueda poner su granito de arena, lo hará", afirma Fidel Romero, alcalde de La Roda de Andalucía. Todo producto que entra en el ayuntamiento de La Roda tiene que pasar una lista. Si su código de barras es israelí automáticamente es devuelto.

El gobierno español no comparte esta iniciativa. Considera que este movimiento, el DBS, es hostil hacia Israel, por eso esta semana ha impedido una de sus conferencias en la Casa Árabe de Madrid. "El gobierno español está censurado la opinión de la ciudadanía española, por lo tanto, tampoco me sorprende mucho que censure aquellas personas que defiendan los derechos del pueblo palestino", expresa Omar.

ACOM, la organización de españoles vinculados a Israel hablan también de antisemitismo. "Cuando ellos están apoyados por grupos terroristas como Hamás, que en su carta hablan de todos los judíos del mundo como un objetivo, claramente hay un sustrato antisemita", señala Ángel Mas, miembro de ACOM. De momento, la campaña continúa. Si todo sigue como hasta ahora podría llegar a costarle a Israel el 2% de su PIB.