China registra ya más de 76.000 afectados por coronavirus y la cifra de muertos se ha elevado a 2.345 tras las 118 computadas este sábado. A Wuhan ha llegado el barco 'Ballena Azul', un hotel flotante que servirá de alojamiento para los médicos que atienden a los enfermos. Además, seis embarcaciones similares llegarán en los próximos días. Se trata de preservar la seguridad de los sanitarios. Precisamente este viernes se confirmó la muerte de un médico de solo 29 años.

Las cárceles chinas son también motivo de preocupación. La prisión femenina de Wuhan ha contabilizado 236 casos. Aunque de algunos hospitales de Wuhan llegan señales positivas: un bebé de solo 17 días ha sido dado de alta tras presentar síntomas de padecer la enfermedad.

Al epicentro de la epidemia llega un equipo de expertos de la OMS para trabajar sobre el terreno. "Tenemos que prepararnos para cualquier eventualidad. El brote puede ir en cualquier dirección", afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud.

Preocupa Corea del Sur, donde el COVID-19 ya ha causado dos muertos y la epidemia sigue creciendo. Este sábado se han sumado 229 nuevos casos. Además, un centenar de pasajeros sel crucero 'Diamond Princess', amarrado en el puerto japonés de Yokohama, desembarca este sábado para su traslado a un centro de cuarentena.

Y en el resto del mundo la cifra de víctimas también se eleva. En Irán, donde se ha registrado un foco inesperado, ya son cinco los muertos y en Italia dos.