"Estoy teniendo un buen día, lo han llamado 'no conspiración, no obstrucción'": Trump interpreta la publicación del informe del fiscal especial Mueller como una victoria.

No se han encontrado pruebas de que haya conspirado con Rusia para influir en las elecciones de 2016. "Nunca la hubo, y nunca la habrá. Tenemos que llegar al fondo de este asunto. Esto nunca debería volver a pasarle a otro presidente", ha señalado Trump.

El fiscal general no ve delito ni de colusión ni de obstrucción a la justicia, a pesar de que la investigación planta serias dudas sobre su actuación como presidente.

"Este es el fin de mi presidencia. Estoy jodido": así habría reaccionado tras conocer que sería un fiscal especial el que se pondría al mando de la investigación.

El informe recoge que a Mueller intentó quitárselo de encima en varias ocasiones usando su poder, sin éxito. Aunque sí llegó a cesar al entonces director del FBI, James Comey.

Para Trump, "el juego ha terminado". Dice que es el mensaje a los que "le odian" y a los demócratas, quienes ya han solicitado formalmente la comparecencia de Mueller ante el congreso.