Estados Unidos permitirá entrar en el país a los extranjeros que hayan recibido la pauta completa de vacunación contra el coronavirus a partir del próximo 8 de noviembre. Así lo ha confirmado este viernes el subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Kevin Munoz.

"La nueva política de viajes de EEUU que requiere la vacunación para los viajeros extranjeros a Estados Unidos comenzará el 8 de noviembre", ha indicado a través de Twitter, donde ha precisado que "este anuncio y fecha se aplica tanto a los viajes aéreos internacionales como a los viajes terrestres" y ha defendido que la medida "se rige por la salud pública, es estricta y coherente".

 

Esta decisión de la Administración de Joe Biden en relación a su política de viajes vendrá a remplazar una mucho más restrictiva, que prohibía rotundamente la entrada de la mayoría de ciudadanos foráneos, en especial de algunos lugares de Europa, así como de India, Brasil o China.

La Casa Blanca ha señalado que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ya han informado a las aerolíneas de cuáles son las vacunas válidas para acceder al país, según la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), así como aquellas que por el momento cuentan con el aval de la OMS para su uso de emergencia.

La misma norma regirá en los viajes no esenciales a través de las fronteras terrestres, así como para aquellos por vía marítima. "Los viajeros deben estar preparados para dar fe de su estado de vacunación y presentar una prueba oficial", ha señalado una fuente de la Casa Blanca citada por la cadena 'CNN'. "Para enero, los ciudadanos extranjeros que crucen la frontera terrestre por razones tanto esenciales como no esenciales deberán estar completamente vacunados", agrega esta fuente.

La prohibición de entrada en Estados Unidos para visitantes extranjeros se impuso durante los primeros días de la pandemia, en enero de 2020, cuando el ahora expresidente Donald Trump decidió cerrar las fronteras, primero, para aquellas viajeros que llegaran desde China, aunque posteriormente se amplió la prohibición a la zona Schengen, Reino Unido, Brasil, Sudáfrica e India.