Estados Unidos y el mundo entero sigue sin conocer quién será el próximo inquilino de la Casa Blanca: Donald Trump o Joe Biden.

Aunque ambos candidatos mantienen aún posibilidades de hacerse con la victoria en las elecciones, el candidato demócrata aventaja al republicano a falta del recuento en varios estados clave, un recuento de votos que podría demorarse horas e incluso días, según algunos pronósticos.

Tras una votación marcada por una ingente cantidad de voto por correo -100 millones de ciudadanos han votado de forma anticipada, bien por vía postal o presencialmente- propiciada por la pandemia de coronavirus, todas las miradas están puestas en las últimas horas en Pensilvania. Biden se ha hecho con Wisconsin y a las 21.00 hora española de este miércoles, Michigan también se inclinaba por él.

Para ganar las elecciones, Trump o Biden deben llegar a 270 compromisarios. En Estados Unidos es el Colegio Electoral, formado por 538 compromisarios, quien elige al presidente. Cada estado elige a un número de estos delegados en función de su población y, en cada uno de ellos, el candidato que gana se lleva todos los delegados.

Esto es lo que queda por resolverse

Biden ya se ha hecho con Wisconsin, que suponen 10 delegados. Michigan, tras teñirse de rojo durante todo el día, a medida que han pasado las horas, y con un 92% del voto escrutado, se inclinaba ya por el azul demócrata.

La secretaria de Estado de este territorio y encargada del escrutinio, Jocelyn Benson, pedía paciencia este miércoles, asegurando que espera tener una imagen "muy clara" de los resultados "en las próximas 24 horas". Allí, las localidades de mayor tamaño tuvieron que esperar hasta el 2 de noviembre para comenzar a procesar las papeletas anticipadas, que suponen cinco millones de votos.

Mientras Trump ha sembrado la sombra del fraude electoral en Twitter tras tomar la delantera Biden en ambos estados, la campaña del aspirante demócrata ha asegurado que podría proclamarse vencedor esta misma tarde.

De momento, Trump sí lidera en Pensilvania, con una ventaja que se ha recortada las últimas horas: con el 80% de los sufragios escrutados, saca casi 470.000 votos a Biden, si bien hay más de un millón de sufragios pendientes de ser incorporados al resultado final.

Además, en este estado el recuento podría demorarse aún más: de hecho, Pensilvania permite que los votos anticipados sean contabilizados hasta tres días después de los comicios, por lo que el escrutinio podría alargarse incluso hasta finales de semana.

En resumen, esto es lo que queda por resolverse: Pensilvania, 20 delegados; Georgia, 16, Michigan, 16, Carolina del Norte, 15 y Nevada, 6.

Trump habla de fraude y Biden es optimista

La incertidumbre prosigue tras una frenética noche electoral en la que Trump no dudó en autoproclamarse vencedor sin conocer aún los resultados definitivos, a la par que comenzaba a hablar de "fraude" electoral y exigía paralizar el recuento.

El candidato republicano se ha lanzado a Twitter nada más despertar para insistir en cuestionar el proceso. "Anoche estaba liderando, a menudo sólidamente, en muchos estados clave, en casi todos los casos gobernados y controlados por los demócratas", ha escrito

"Luego, uno por uno, comenzaron a desaparecer mágicamente a medida que se contaban las papeletas sorpresa. MUY EXTRAÑO [sic]", ha agregado, en un tuit que la red social ha marcado como contenido posiblemente "engañoso".

 

Posteriormente, el mandatario ha seguido insistiendo en esta idea, en sucesivos mensajes que Twitter ha marcado con advertencias por contenido potencialmente falso.

"Están encontrando votos de Biden por todas partes: en Pensilvania, Wisconsin y Michigan. ¡Qué malo para nuestro país!", ha escrito, para a continuación tuitear: "Están trabajando duro para hacer desaparecer una ventaja de 500.000 votos en Pensilvania - lo antes posible. Al igual que en Michigan y otros".

 

Por su parte, Biden se mostraba más cauto esta madrugada, asegurando que su candidatura iba "por el buen camino para ganar". Ante la amenaza de Trump de acudir a la Corte Suprema para frenar el recuento de votos, el candidato demócrata preparaba ya a su equipo legal si el republicano finalmente recurre.

 

Una situación que podría abocar al país a una crisis institucional, en plena pandemia y con la sociedad norteamericana muy polarizada tras meses convulsos por la situación sanitaria y las protestas contra la violencia racista.

Pese a toda la incertidumbre electoral, Wall Street ha abierto en verde, mientras el Dow Jones, su principal indicador, ha subido 555,19 puntos a lo largo de la mañana.