La variante ómicron continúa extendiéndose por Europa. En su último informe, el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) ha manifestado su preocupación ante esta situación, apuntando que hay indicadores de que ya se está produciendo transmisión comunitaria en los países europeos y que se espera un rápido incremento de casos en los próximos dos meses.

De hecho, según las estimaciones del citado organismo, es probable que ómicron se convierta en la variante dominante del coronavirus en la región en los primeros dos meses del año 2022.

Además, y a falta de datos concluyentes acerca de la gravedad de la enfermedad que causa esta mutación, el ECDC advierte de que, incluso si la severidad es igual o inferior a la de delta -la variante dominante en estos momentos- la "mayor transmisibilidad y el crecimiento exponencial de casos resultante rápidamente superará cualquier beneficio", por lo que es "muy probable" que ómicron cause muertes y hospitalizaciones adicionales.

Además, el ECDC señala que faltan datos sobre la efectividad de las vacunas frente a ómicron, aunque cita estudios preliminares realizados en laboratorio que apuntan a una capacidad de neutralización reducida ante esta variante.

En cualquier caso, el centro advierte de que hacen falta "reducciones fuertes e inmediatas" del ritmo de contactos para evitar un pico de casos de ómicron, "incluso con una aceleración inmediata de la vacunación". Así, ante el "inminente predominio probable" de esta variante, insta a endurecer las medidas no farmacéuticas "sin demora".

Su refuerzo inmediato, afirma, frenará la expansión de ómicron y permitirá a los países "ganar tiempo" para seguir avanzando con la vacunación y la administración de dosis de refuerzo. Si no, avisa, los niveles de transmisión podrían desbordar los sistemas sanitarios europeos rápidamente.

Por todo ello, el ECDC insta a tomar acción de forma "urgente y fuerte" y llama a reintroducir y endurecer medidas de forma rápida. En este sentido, llama a evitar grandes reuniones públicas o privadas, fomentar el uso de mascarilla, reducir los contactos en entornos sociales y laborales, teletrabajar, efectuar más test y llevar a cabo un fuerte rastreo de contactos.

A su vez, apunta que las autoridades deberían considerar aconsejar una reducción de las reuniones entre diferentes unidades de convivencia y extremar el cuidado al viajar o al reunirse con personas mayores durante las fiestas navideñas.

La vacunación, insuficiente por sí sola

"En la situación actual, la vacunación por sí sola no nos permitirá prevenir el impacto de la variante ómicron, porque no habrá tiempo de abordar los hueco que aún existen en la vacunación", ha advertido la directora del ECDC, Andrea Ammon, que ha señalado que es "urgente" adoptar una "acción fuerte".

"Sigue siendo prioritario usar mascarillas apropiadamente, teletrabajar, prevenir aglomeraciones en espacios públicos y en el transporte público, quedarse en casa si estamos enfermos, mantener medidas de higiene de manos y respiratoria y asegurar una ventilación adecuada en espacios cerrados", ha agregado la doctora Ammon, que alerta de que, si se levantan estas medidas, puede producirse un "fuerte resurgimiento" de casos.

Además, llama a priorizar el rastreo de contactos ante casos probables o confirmados de infección por ómicron, al margen del estatus de vacunación del afectado. En este sentido, ha destacado la importancia de realizar pruebas y aislar casos positivos.