El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este sábado que la respuesta a la pandemia del coronavirus "no debe de ser una caza de brujas partidista" y ha incidido en la importancia de "trabajar unidos".

Trump ha asegurado que algunas personas están intentando llevar esta situación "a la política", a la vez que ha acusado a varios senadores demócratas de ser "desagradables y groseros" con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.

El presidente ha subrayado que algunos gobernadores estadounidenses "se han dejado llevar" por las medidas de distanciamiento social. "A mucha gente no hace falta decirle que haga lo que ya está haciendo", ha asegurado Trump en la rueda de prensa diaria del grupo de trabajo del coronavirus en la Casa Blanca.

Por otro lado, el mandatario ha precisado que el Gobierno dará asistencia a 13.000 centros de salud y suministrará ayudas en las regiones con peores recursos y donde se encuentran "muchas comunidades afroamericanas e hispanas". También, ha asegurado que están haciendo "grandes estudios" sobre las desigualdades raciales acerca del coronavirus, según recoge la cadena CNN.

"Si fue un error... Un error es un error. Pero si fueron responsables, habrá consecuencias"

El presidente estadounidense ha advertido a China de las posibles consecuencias si se comprueba que conocía los riesgos que entrañaba el coronavirus. "Si fue un error, un error es un error. Pero si fueron responsables a sabiendas, entonces habrá consecuencias", ha expresado.

Trump criticó la actuación de China y aseguró que el número de muertos por coronavirus en el país asiático es "mucho más alto" que en el país norteamericano, después de que las autoridades de Wuhan revisaran al alza la cifra de fallecidos a causa de la enfermedad.

Pide liberar a Virginia, Minnesota y Michigan

En cuanto a la relajación de las restricciones por el Covid-19, defendió su petición de "liberar" Virginia, Minnesota y Míchigan de las órdenes de confinamiento. A su juicio, los gobernadores que están ordenando confinamientos a sus ciudadanos con el objetivo de frenar la propagación del coronavirus son "demasiado duros".

El presidente estadounidense ha sostenido desde el principio de la crisis del Covid-19 su inclinación a no detener la actividad productiva de Estados Unidos y, después, a reabrir el país lo antes posible, en confrontación con lo que expertos y gobernadores han abogado.

Sin embargo, durante la presentación de las recomendaciones para la reapertura económica de Estados Unidos, el presidente cambió significativamente su retórica, cuando insistía en su "autoridad total" para tomar decisiones sobre cómo levantar las medidas de contención adoptadas.

La pandemia del nuevo coronavirus originada en la ciudad china de Wuhan supera los casi 2,3 millones de casos y deja más de 157.000 víctimas mortales en 185 países del mundo. Estados Unidos ha registrado 30.500 casos en las últimas 24 horas, hasta rebasar los 716.000 y rozando las 38.000 víctimas mortales.