Europa está sufriendo un fuerte repunte de los casos de coronavirus que ha llevado a algunos países a recuperar duras restricciones para frenar esta nueva oleada.

Una de las causas que se esconde tras este aumento de infecciones y de casos graves se sitúa en los bajos porcentajes de vacunación. Y es que, mientras en España ya cuenta con un 90% de la población diana vacunada, en Países Bajos solo un 70% tiene la pauta completa. Un porcentaje que cae hasta el 67% en Alemania y hasta el 64% en el caso de Austria.

Una situación que puede verse empeorada con la llegada de las Navidades, una época cargada de reuniones familiares, celebraciones sociales y aglomeraciones en los centros de las ciudades. Por ello, en Europa comienzan a blindarse para intentar evitar "unas Navidades terribles", como así ha advertido el Ejecutivo alemán.

Confinamientos domiciliarios

Las autoridades austriacas han optado por el confinamiento domiciliario, la medida más dura para frenar los contagios. Así, a partir del lunes toda su población (vacunada y no vacunada) solo podrá salir de casa para ir a comprar, a trabajar o por otras causas de fuerza mayor.

Durante las tres próximas semanas todos los establecimientos y comercios no esenciales tendrán que echar el cierre, como así ocurrió en nuestro país en los peores meses de la pandemia.

Además, a partir de febrero de 2022 la vacunación será obligatoria para toda la población diana.

Precisamente, este jueves el país volvió a anotar un récord de casos diarios, notificando más de 15.100 casos en las últimas 24 horas, mientras la incidencia sigue disparándose y ya está en 989 casos por cada 100.000 habitantes.

Vacunación obligatoria

Alemania ha optado por las medidas que fomenten la vacunación entre su población. El Gobierno ya solicita el certificado COVID en todos los establecimientos y plantea obligar a los profesionales de los sectores más sensibles -que están en contacto con personas vulnerables- a inmunizarse contra el coronavirus. En este sentido, Angela Merkel ha advertido de que se encuentran en una "situación muy seria" y estas medidas no serían precisas "si la laguna de vacunaciones no fuera tan grande".

Los Länder ya estaban reclamando restricciones "drásticas", como la vacunación obligatoria, para intentar llegar a Navidades con una situación sanitaria más relajada. Hasta ahora, el Ejecutivo de Merkel había mantenido la vacunación voluntaria y tendrá que elaborar un proyecto de ley por el que sea posible aplicar esta medida.

La pauta de actuación, de aquí en adelante, vendrá determinada por la tasa de hospitalizaciones. Actualmente, se encuentra en un 5,1 por 100.000 habitantes y en algunos estados las unidades de críticos están en situación extrema. De hecho, dos pacientes han tenido que ser trasladados al norte de Italia para ser tratados.

Así las cosas, si se supera el nivel 3, como ya ocurre en parte del país, solo podrán acceder a bares, restaurantes y otros espacios públicos cerrados los vacunados o los que acaben de superar la enfermedad. A partir del nivel 6, se requerirá a estos que, además, presenten un test negativo y, de cruzarse el umbral del nivel 9, se pasará a medidas drásticas, incluido el cierre de la vida pública.

Además, hoy mismo el ministro de Salud, Jens Spahn, ha señalado que el Gobierno "no descarta" aplicar un confinamiento para toda la población (tanto vacunados como no vacunados) ante el aumento de contagios de coronavirus. "Ahora estamos en una situación en la que no podemos descartar nada", ha indicado en una rueda de prensa.

Por su parte, las autoridades de Baviera han anunciado que no instalarán los mercadillos navideños ante el aumento de contagios y los distritos más afectados tendrán que cerrar bares y restaurantes y suspender los actos culturales y deportivos.

Ampliación de vacaciones para reducir los contagios

En Países Bajos, por el momento, están apostando por medidas más relajadas porque cuentan con un porcentaje de vacunación algo mayor. Sobre la mesa han puesto la posibilidad de aumentar las vacaciones de Navidad en los colegios para reducir los contagios de COVID-19.

Además, el Ejecutivo central ha ordenado adelantar el cierre de las actividades no esenciales, como bares, restaurantes y tiendas que no vendan comida o productos de primera necesidad de las 20:00 a las 18:00 horas.

Vuelta al teletrabajo

Bélgica ha impuesto el teletrabajo obligatorio, al menos, durante cuatro días a la semana y ha reintroducido la mascarilla obligatoria en interiores y en grandes aglomeraciones al aire libre. Así lo ha acordado el Ejecutivo federal con los gobiernos regionales en una reunión para analizar la situación epidemiológica.

"La situación es muy preocupante, se ha superado el umbral de las 500 camas en la UCI ocupadas (por pacientes COVID-19)", ha indicado el primer ministro, el liberal flamenco Alexander de Croo, quien ha apelado al esfuerzo colectivo y ha recalcado que "si no fuera por la población vacunada, estaríamos hoy confinados".

Las autoridades han querido insistir en la urgencia de respetar las medidas e insistido en que la estrategia ha sido revisada con el compromiso de no cerrar por ahora ningún sector.

Certificado para trabajar

Italia fue el primer país a nivel mundial que exigió el certificado COVID para acudir al centro de trabajo, ya sea en empresas del sector público o privado. Una medida que afecta a unos 25 millones de personas y que inundó el país de protestas.

Con esta nueva normativa, los trabajadores tienen que presentar el 'Green Pass' en el que se recoge si ha recibido o no la pauta completa de vacunación. Si bien, se puede presentar una PCR negativa realizada en las últimas 48 horas o un certificado de recuperación del virus.

Además, en Hungría y Eslovaquia los trabajadores pueden enfrentarse a una suspensión del sueldo o a un despido si no cuentan con la inmunización completa.