Un juzgado de Michigan ha realizado una sentencia histórica que sienta un precedente en Estados Unidos: ha condenado por "homicidio involuntario" a los padres de Ethan Crumbley, menor autor del tiroteo que acabó con la muerte de cuatro niños en un colegio.

El motivo ha sido por comprarle a su hijo la pistola con la que tan solo cuatro días después protagonizó un tiroteo en el que mató a cuatro niños de un colegio.

Horas antes de la masacre, los padres acudieron al colegio alertados por unos dibujos sangrientos con mensajes de desesperanza de su hijo, pero no se lo llevaron a casa como les recomendaron.

Ahora, tras ser declarados culpables, quedan a la espera de la sentencia, que podría condenarles hasta a 10 años de prisión en un hecho sin precedentes en Estados Unidos, ya que han sido los primeros padres condenados por un acontecimiento así.