Con la muerte de Isabel II, su hijo Carlos se convertía automáticamente el pasado jueves en monarca del Reino Unido. La sucesión se formalizaba con su proclamación este sábado, una ceremonia que dejaba una imagen muy comentada por el altivo gesto del nuevo soberano para pedir que le retiraran los objetos que le estorbaban sobre la mesa donde se disponía a firmar.

Y es que Carlos III realizó una serie de ademanes -que puedes ver en el vídeo que ilustra estas líneas- en el que no pocos han visto un gesto de displicencia e incluso desprecio hacia el ujier para que le despejara la mesa. Según explicaba en Sábado Clave el analista Pedro Rodríguez, se produjo un fallo de protocolo y esto generó una situación "incómoda" durante la ceremonia, que históricamente ha sido privada y ahora ha sido televisada por primera vez.

Una actitud por parte de Carlos que choca, en todo caso, con la que mostró el monarca británico el pasado viernes a su llegada a Buckingham Palace, donde se mostró especialmente cercano con las personas allí congregadas, a quienes se detuvo a saludar y a dar la mano, dejando incluso que una mujer le besara en el rostro, tal y como puedes recordar en este vídeo:

Lo cierto es que el nuevo rey, de 73 años, no goza de la misma popularidad que tenía su madre y sobre él planea, además, el sempiterno fantasma de Lady Di, muy querida por el pueblo británico. Este es precisamente uno de los mayores retos que enfrenta su reinado, entre otros escándalos familiares que laSexta Clave desgrana en este vídeo: