El Ejército chino ha comenzado "importantes" maniobras militares con fuego real alrededor de Taiwán, ejercicios que se prolongarán hasta el domingo y que equivalen a un "bloqueo marítimo y aéreo" de Taiwán, según el Ministerio de Defensa de la isla.

Las maniobras, que arrancan un día después de la controvertida visita a Taipéi de la presidenta del Legislativo de EEUU, Nancy Pelosi, incluyen el cierre del espacio marítimo y aéreo en seis zonas alrededor de la isla, una de ellas a unos 20 kilómetros de la costa de Kaohsiung, la principal ciudad del sur de Taiwán.

China habría lanzado hasta 11 misiles balísticos cerca de Taiwán, un despliegue sin precedentes. La última vez que China lanzó misiles en aguas taiwanesas fue en 1996, pero a los habitantes, acostumbrados a la amenaza constante de China, solo les queda la resignación.

La Unión Europea y el G7 consideran desmesurada la reacción china a la visita de Pelosi. Aunque el apoyo de Estados Unidos a Taiwán podría provocar un giro en la postura china respecto al conflicto de Ucrania, puesto que hasta ahora, el gobierno de Pekín ni apoya ni condena la invasión rusa. La visita de Pelosi, podría alterar el tablero geopolítico.

Por el momento, China solo compraba petróleo a Rusia, pero ahora podría comenzar a suministrar armamento a Moscú. Ante este posible movimiento, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha pedido hablar con Xi Jinping, para que el gobierno chino presione al Kremlin y ponga fin al conflicto.

Taiwán activa su ejército

Este miércoles, Taiwán registró la entrada de 27 aviones militares chinos en su autodefinida Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ), contra la cual su Ejército activó una patrulla aérea de combate, emitió advertencias por radio y desplegó sistemas de defensa por misiles para monitorear los aparatos chinos.

Además, la cartera de Defensa de Taiwán informó hoy de que fuerzas taiwanesas tuvieron que disparar bengalas en dos ocasiones para ahuyentar anoche a un dron militar chino que sobrevolaba las inmediaciones de las islas Kinmen (también conocidas como Quemoy), que, pese a encontrarse a apenas 30 kilómetros de la ciudad suroriental china de Xiamen, están controladas por Taipéi.

En las últimas décadas, estas islas han sido objetivo de bombardeos por parte de China cuando las tensiones entre Taipéi y Pekín alcanzaron las cotas más altas. Según medios taiwaneses, los simulacros chinos han afectado a 18 rutas aéreas internacionales de la isla y más de 900 vuelos se han visto obligados a modificar su ruta.

La cartera de Transporte taiwanesa declaró que los barcos que lleguen a o salgan de Taiwán tendrán que "sortear" las zonas de prácticas y advirtió de que, pese a que los trayectos "solo tomarán unas horas más", el "impacto acumulado" se notará en el futuro si los ejercicios militares chinos "se prolongan" en el tiempo.

El Ministerio de Defensa de la isla informó hoy que está "vigilando" los alrededores de la isla en respuesta a "actividades irracionales" del Ejército chino y que, pese a que no desea "una escalada" de la situación, "no se echará atrás" en lo que respecta a "la seguridad y soberanía" de Taiwán.

A la vez, según medios estatales chinos, un avión estadounidense de reconocimiento RC-135S partió de la isla japonesa de Okinawa, situada a algo más de 600 kilómetros de Taiwán, en dirección a la isla. Por el contrario, el portaviones Ronald Reagan se alejó de Taiwán y se dirigió hacia el noreste, en dirección a Japón, también de acuerdo a medios chinos. China, que calificó la visita de Pelosi como "farsa" y "traición deplorable", reclama la soberanía de la isla y considera a Taiwán una provincia rebelde desde que los nacionalistas del Kuomintang se replegaron allí en 1949, tras perder la guerra civil contra los comunistas.

EEUU pospone el lanzamiento de prueba de un misil

El secretario de Defensa de Estados Unidos, ha dado orden hoy al Pentágono de posponer un lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental por la creciente tensión entre Washington y Pekín.

La prueba no se cancela definitivamente, sino que se buscará una nueva fecha. pero el gesto se da en mitad de la creciente tensión entre Estados Unidos y China.