Limitar los beneficios de las compañías energéticas. Es la propuesta para controlar los precios de la electricidad que Ursula von der Leyen ha lanzado en su discurso del Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo. Una medida que, según ha calculado, "recaudará más de 140.000 millones de euros para que los Estados miembros amortigüen el golpe directamente".

En concreto, Bruselas planea poner un tope al dinero que recibe la generación eléctrica a partir de renovables, nuclear y lignito y exigir una "contribución solidaria" a las empresas de petróleo, gas y carbón, que se han beneficiado de los desorbitados precios de la energía.

"Las grandes empresas de petróleo, gas y carbón también obtienen enormes beneficios. Así que tienen que pagar una parte justa, tienen que dar una contribución de crisis", ha defendido a este respecto la presidenta de la Comisión Europea.

Objetivos de ahorro energético para los países de la UE

Además, la Comisión también quiere que los Estados miembros de la UE ahorren un 10% de electricidad y al menos un 5% en horas con pico de demanda. Unas medidas que Bruselas prevé cerrar en una reunión extraordinaria con los ministros de Energía comunitarios el próximo 30 de septiembre.

"Quiero que nuestra Unión tome ejemplo de su gente. Reducir la demanda en las horas punta hará que el suministro dure más tiempo y hará bajar los precios", ha incidido Von der Leyen, que ha hecho hincapié en que "millones de europeos necesitan ayuda" en el ámbito energético.

Bajar el precio del gas

Bruselas presentará este mismo miércoles los detalles de estas "medidas temporales, de urgencia" para redistribuir los elevados ingresos "que nunca han contabilizado, ni siquiera han soñado" las compañías energéticas.

Además, Von der Leyen ha asegurado que la Comisión seguirá "trabajando para bajar los precios del gas", en parte tratando con Noruega y Argelia, los otros países que, junto a Rusia, lo envían e Europa vía gasoducto.

Para alejarse del gas ruso, la UE ha aumentado las importaciones de gas natural licuado, pero la referencia utilizada en el mercado del gas -el índice holandés TTF- no se ha adaptado, por lo que Bruselas trabaja en "el establecimiento de un índice más representativo", según ha detallado Von der Leyen.

En paralelo, trabaja a su vez en herramientas para ayudar a las empresas energéticas con "graves problemas de liquidez en los mercados de futuros de electricidad", lo que pone en riesgo el funcionamiento del sistema energético, según ha agregado.

Más allá de estas medidas de emergencia, la presidenta del Ejecutivo comunitario ha recordado que la Unión Europea trabaja en una reforma del mercado eléctrico que "ya no hace justicia a los consumidores" con el objetivo de "desvincular la influencia dominante del gas en el precio de la electricidad".