Tras la petición del primer ministro inglés Boris Johnson, el Consejo Privado de la reina Isabel II ha comunicado la suspensión del Parlamento, un procedimiento conocido como 'prorrogración', desde "no antes del lunes 9 de septiembre y no después del jueves 12 de septiembre" hasta el 14 de octubre.

La oposición ha criticado duramente la medida, asegurando que es un intento para impedir que los parlamentarios traten de bloquear la opción de un Brexit 'duro', sin acuerdo o consenso, que, según parece, es lo que pretende llevar a cabo Johnson.

Si bien la suspensión del Parlamento no tiene ningún efecto directo sobre el propio Brexit, previsto legalmente bajo el amparo del 'Artículo 50' para el 31 de octubre, sí que afecta a las posibles maniobras de la oposición para dar un giro a la vía escogida por el primer ministro inglés.

Esta medida provoca que los miembros del Parlamento tengan mucho menos tiempo para lograr cambiar cómo se producirá el Brexit y conseguir una salida consensuada. Ante la aprobación de la suspensión, tal y como explica el periodista Juan Carlos Vélez en su perfil de Twitter, existen tres posibles escenarios de actuación que definen si gana o no el 'Boris Plan'.

Por un lado, si la oposición no hace nada, triunfa Johnson. Lo mismo sucede si presentan una moción de censura y la pierden. Además, esto fortalecería políticamente a Johnson. No obstante, si la ganasen, dimitiría el gobierno actual, lo que provocaría que se recomendase uno nuevo. Después, se disolvería el Parlamento, lo que causaría un nuevo retraso (que ganaría tiempo en favor de la oposición) y se producirían nuevas elecciones en noviembre.

Según indica Laura Kuenssberg, jefa de política de la 'BBC', los argumentos del Gobierno inglés para defender la petición a Isabel II se basan en que se trata de una medida no enfocada en el Brexit. De hecho, harán referencia a la presentación de una agenda legislativa que incluirá la mejora del sistema sanitario, la lucha contra el crimen y la violencia, o la innovación científica.

Esto se debe a que el Ejecutivo aprovechará la celebración del Discurso de la Reina, que se prevé que será el 14 de octubre, para presentar sus planes de gobierno 'posbrexit'. Unos días más tarde, el 17 y el 18, está planeada una reunión del Consejo Europeo, en la que podría lograrse un nuevo acuerdo con la Unión Europea.

"Westminster tendría ocasión de debatir y votar el programa de gobierno los días 21 y 22 de octubre... de alcanzar Johnson un acuerdo nuevo con la UE, dice que daría tiempo a ratificarlo antes del Brexit el día 31", señala Juan Carlos Vélez.

La duda residen en si el primer ministro inglés está interesado o no en conseguir un acuerdo con la UE. Además, tal y como expone el líder del 'Brexit Party', Nigel Farage, el partido en favor de la salida 'dura' se opondrá a cualquier pacto. Desde Bruselas sigue abierta la vía para lograr una solución alternativa compatible con un acuerdo.

 

La suspensión del Parlamento aleja también la posibilidad de un segundo referéndum, según ha apuntado la subdirectora del 'Institute for Government' Hannah White. "No parece que vaya a haber tiempo o parlamentarios suficientes apoyando esa opción antes de la fecha prevista para el Brexit", ha afirmado a la 'BBC'.

Una crisis democrática

Esta no es la primera vez en la historia que se suspende el Parlamento inglés, pero se trata de una medida muy conflictiva que múltiples políticos ingleses han tachado de antidemocrática.

Uno de ellos ha sido el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, que ha afirmado que la petición de Johnson es un "escándalo constitucional" porque, a pesar de estar "disfrazado", muestra de manera "obvia" que "el objetivo de la prorrogación es frenar el debate del Parlamento en cuanto al Brexit y su actuación".

Philip Hammond, del Partido Conservador, ha asegurado en su perfil de Twitter que sería "profundamente antidemocrático" que el Parlamento no pudiese "rendir cuentas al Gobierno en un momento de crisis nacional".

"Gobernar sin Parlamento no es algo inaudito... pero la última vez acabó en guerra civil", ha expresado la diputada laborista Margaret Beckett, haciendo referencia a la guerra civil inglesa (1642-1651), entre los "realistas" y los "parlamentarios".

Las consecuencias de esta medida se han visto reflejadas en un desplome de la libra en la bolsa, que se ha dado incluso antes de que se confirmase la suspensión del Parlamento por parte de la Corona, tal y como ha mostrado en su cuenta de Twitter la diputada Heidi Allen, antes Tory y ahora miembro del Partido por el Cambio.

 

¿Cuál es el papel de Isabel II como jefa de Estado?

Isabel II es cuidadosamente apolítica y actúa de acuerdo a las recomendaciones de los primeros ministros, explica el medio británico 'The Telegraph'. Si bien es cierto que podría haber negado a Johnson la suspensión del Parlamento, habría causado una crisis institucional llena de controversia, algo poco común en el comportamiento de la Reina.

También sería posible que la jefa de Estado frenase el Brexit. No obstante, es muy poco probable, ya que requeriría la presencia de un 'Remainer' como Jo Swinson, la líder de los Liberal Demócratas, como primera ministra. Entonces, la monarca podría actuar de acuerdo a lo que propusiese la política.

Aun así, la condición apolítica de Isabel II no ha impedido que los 'Remainers' tratasen de involucrarla. Algunos 'tories' que se oponían a la salida no consensuada ya consideraron en el pasado pedirle formalmente una extensión del 'Artículo 50', una idea que fue tumbada por el exjuez superior de la Corte Suprema, Lord Jonathan Sumption.